Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
FÍLR. A E N O T 5 E S J L M B K I I V I I tiren y hacer de su hogar un templo de arte donde él cante y toque y componga para su mujer y para él Anselmi. solitos. No ha habido cantante alguno tan aplaudido por ¡Dios sabe si volveremos á oírleV No porque él no femeninas manos como el genial artista cuyos recien- quiera volver á este Madrid que adora como Madrid tes triunfos en el Real son todavía comentados y pon- le adora á él, sino porque va á América, donde es derados. Y es que sobre su gentileza, y ademá. s de su l) robable que le amarren con cadenas de oro. Así se voz dulcísima maravillosamente manejada, ha tenido han quedado por allá con la Melba, con la Cisncros. el acierto de presentarse con papeles simpáticos: con Caruso, con Eoncí, con Sanmarco... siempre ha sido el enamorado rendido y caballeroso, Anselmi no tenía grandes deseos de ir. Para evay esto puede mucho en la scnsibilitíad del sexo dir compromisos imponía condiciones y más condibello. ciones. Tuvo que ceder, porque no imaginaba las sufiHa hecho el De Grieux de Manon, el Mario de cientes para vencer el deseo de las empresas americaTosca, el Turidu de Cavalle- ría rusticana, el Wcr- nas, Hay que tener en cuenta que la butaca, que aquí ther, el Almaviva en El barbero de Sevilla, el Ed- cuesta l8 pesetas y nos asusta, cuesta en Nueva gardo de Lucía, el duque de Mantua de Rinoletto, el York nueve duros, y hay setecientas á ochocientas Romeo de Romeo y Julieta, el Rodolfo de Boheme. butacas en el Manhatan ó en el Metropolitano; y Se dirá que siempre los hay doble número de paftenores tienen papel simcos, que valen más del dopático en las óperas, como ble que los del Real, y la le tienen de traidores los temporada es de 18o aubarítonos, de locas de atar diciones en fin, los yanlas tiples ligeras 3 de maquis son los yanquis y... ridos celosos los bajos. nosotros somos nosotros. Hay excepciones, pero no Mil duros gana por funes ésta ocasión ele enumeción en Madrid el insigne rarlas. cantante y 2.000 ganará Ello es que Anselmi, en Nueva York cada día ídolo del público madrileque cante. ño, al que ha conquistado Y este pequeño detalle con su voz deliciosa, con trae á mi memoria el resu arte soberano, con su cuerdo de uno de los lantalento inmenso, es el divo ces más graciosos que le indiscutible é indíscutido ocurrieron á nuestro indel elemento femenino. menso y malogrado Ga Y no se trata de un Ma- yarre. rio, de un Stagno, de un Asistía con un amigo Massini, de un Marconi, suyo, también ilustre y á quienes acom p a ñ a b a también ay! desaparecitambién cierta aureola de do, Antonio I- eña y Goñi, tenorios. N o A n s e l m i á un partido de pelota que Hombre galante, de distinse celebraba en Rentería íón suma, de trato agracon ocasión de las fiestas dabilísimo, tiene por espode la Magdalena, patrona sa na dama bella, joven, de aquella pintoresca villa elegante, modelo de espoguipuzcoana. sas. En ella adora el gran Por entonces empezaba tenor y á ella se coHagra á destacarse como pelotari fuera de escena, sin otros un chictielo que más tarde cultos que el del arte. A n llegó á ser estrella de los selmi, que además de na frontones el célebre Gamgrau tenor es un excélén- borena. Tenía éste por pate compositor, un w uaSo; drino ó protector á un aldel violín y del piano y u n deano, verdadero tipo de espíritu culto que todo l o sagardúo de pocas palalee y lo estudia todo, sale bras y éstas en ese bilinde hacer música en el Real güe de vascuence y castey va á su casa á hacer más llano que á Dios ie llama nuisica. No le habrán visde tú. Y al lucero del alba to ustedes en otros teatros Ansehni en la ópera Romeo y Julieta. también. ni en un paseo ni en sitio- -Shoshua (así llamal ot. Calvadle, público donde se pierda el tiempo. Pregunten ustedes, ban sus paisanos á aquel hombre rudo y popular en en cambio, á los huéspedes del hotel de la Paz y les el país) Shoshua, aquí te presento al gran Gayarre- -dirán que casi todo el día oyen á Anselmi cuando no le dijo Peña y Goñi. cantando, tocando el piano ó el violín 6 escuchándose- ¡Grrrande ni pequeño, pues, ya es... -contestó a sí propio en un gramófono, para ver si cuando im- el amigo de Gamborena. presionó el disco cantó á su gusto. -Pero, hombre, ¿tú no has oído hablar de GaSu mujer es su secretario, su tesorero, su conse- yarre? jero, todo. Ella le lee la Prensa, le administra, le hace- -Xi falta que rae hases... relación de las cartas recibidas, le da su opinión so- -Hste señor canta y cada noche que canta gana bre las pro osiciones de contratas. Eso sí, la remunemil duros, ¿sabes? ra bien: Anselmi tiene empeño en que su esposa visY el bueno de Shoshua, después de mirar de pies á ta los trajes más ricos y elegantes que impone la cabeza al gran tenor, exclamó con un tono de sobemoda y luzca las joyas más valiosas. rana indiferencia, mientras daba una chupada á su Matrimonio sin hijos, son mujer y marido dedica- pipa de barro: dos á amarse, á contemplarse, á regalarse. El ideal- ¡Bueno! pues aquí, ¡ni dos pesetas. de Anselmi es retirarse del teatro antes de que le rcBLAXCO Y NEGRO están conformes: para tenores, ÁNGEL M. C A STEEL, J c seguro que casi todas ó todas las lectoras de