Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ANO XX MflDfíID, l í ni- M FÍRO DE inifr NUM. 576 EL HOMBRF- OPOUESTA lin qucs, lector, la isla de nnoiiiojí en nin. úií Alias ni tratado tic üeoíirafía. E s tan pcíiucfia. lan ín. sifíiíificame coriio tkbe parecer la Tierra, esle plarií tilla de tre al cuarto rlentro del sistcm. i solar, á los moradores de úpiK r v Saiiinio si por ventura tíos aiisban con sus catalejos en Ja ¡iimensiilad del firmamento. ¡Cuántas veces habrás cruzadn, tú. aburrido lurisia. ó tú. foríado cmíí; raiite, á su altura, sin merecer de ti la más miiuma aicTición, como 110 sea. 5 ¡ha i pasado de noche, la ue li: iya despertado cu tu ánimo, curioso ó suspicaz, el rcilejo vivaz é lernu tente de su faro que extie MI antena de IUÍ: sobre el m a r iuquielo y el borizonlc lóbrepoi o Cuomnn. en r j j r no es s 6 í una ¡sla, es un arcbipiéfaKO- Pero tan menudo v luicm- cópicn. que rlirí i -c la siitii ¡iíi- ttc de la íffira niaravülo a f ne poljlú ti m. ir E; íeo tic aquel enjambre de paraísos do la ley nda y del arte, llamado por anTononiasía el ArchipiélafíO. lláíi tic cincue íla islilla: emerí; eu de la verde superficie del mar como los macizos de un parterre, y lan cerca c tán unas de ntras. que en cierto modo se las pudiera creer una s ilá v luisma lierra, en parte aneí: ada y en parte sur -ieiiiln como un mosaicr encastado en un mar de esmeralda, Al verla íle de la altura drl puente de uno de loi numerosos vapores que cruzan por sus a ia- ii