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V- 1 k 1 1 1 2 C i l h i 1 rik- i 1 t 1 H v H t t- -Jifl EI prca del piieMo. al que alegra, ílecora y fecmi diza exliéndt f el rio poT eancc de ar -nas, Mijeto entrr las rumorosas atatiicdas í ui. d viento y los pájaros aejirician. No 0 uno de e o- ri ts bravos, iíidotnaWes, cuya ondas se irritan y se encrespan. y se coron a r de ínrinsa espuma eonio d mar. y aineita nsí con ¡niínnii alvaje. rMnipiendo diqnc- c inundando la comarca. Ni es taiu H. c mni de esos otros ríos industriosos, de amplio y profundr caudal, ijne animan KJ ¿íni Íni s y las fábricas, Es un ñn nian -creno y apacible que camina sin i i r i s y i in ruido, como esos botuiíres verdaderamente sabios, conocedoras lel secreío dt- la vida, que en su escudo lirabaroii el lema cláMCO ¡cstina Uiítc. FcJ óí, 7 Inüi- Dtspacio se apresura este río, y ae í cnm klf- u mi -i ui in envidiar 3 a ajena. en tas ribera i- sitmi re Koridas, deja seUlíT sus beneficios- y sns aunas sirven de e pejo á los árboles verdes que le sim deudores de la frescura ú sus ramas. Con siis caricia- i búmedas c r t c t u y se esjionjan la tlores i uc csuialiau suft rincones. Tal ve; aquí y allá manáis laborio -a! abnVndole nnos r e a tos, di- traveniln MI ciirrienie para fecundizar la hucrlas. T o d o iKiisajc es nn estado de aliua dice una frase literaria muy adruirada en nuestro litiniío. a s Nm uc ar su exactituil. puede enunciarse á la inversa, que ni re ullará menos exacta: T o d a alma es un estrado de iiaisaje... Asi. ante cs- js tremendos y allKirolados no scntircmo i una fuerte iinprei ión de i ílin y de rrandeza: y esos uin- rius que enialjíTan en el traliajo no liarán pensar en el vanto esfuerzo del lucubre que ba ido desciframln los misterios de la naturaleza y aivoderándo- r de sus energias para dipiifTcarla y diiimtiearíie- Y RIO este rio manso sereno y apacible nos linrá soñar en la dicba íjne amliirii namos y cnviíliar á los seres que la ili ifriilnn. UijiTasc IH aquell. i- a iia i tumultuosas I lalK) rantes rerienecen i Unl el Munido, y que esta clara y leda linfa pose- é irnidia un secreto encanlo iutinio y famil: ar, ¡Cuan dulce y amoroso es su destinrhl JL le rio se CNtieude l f limpiu cauce de arena, sujeto entre las rumorosas alamedas qtie d viento y los pájaros acarician, A la uníira le esos áfatun se lia sentadrí alguna vez unrt le esos honibn s que salió del pueblo a c o r r e r el uuinilo y al pueblo vuelve á tcnninar sus días. iendo deslizarse el agua quedamente, acaso recordara sus afanes inútiles y quisiera dedizar- e anibiOn, yn- rdcrse lilencinso en el profundo mar desconocido lUíiide van á dar todos los ríos, lodas las vidas, Quizá jjasti también pensativo i K r esas márgenes risueñas a i a l quiera de C Í seLes taciiurtufs r iu Tinjo su nula corteza iKultau un espiriln titrmí y dolorido... V es seguro que cu esos rincones incitantes, ha resucitado más de una ve 7 el idilio de Dafnis y Cloe... Jamás el rio alteró la quietud de su corriente... Si nie su cursíj tranquilo y sost ad i, brindando á tudos su ejemplo y su dulzura... Cuando el infortnnio se acoge á ítuí riberas, él ofrece al infortunado sil eterna re ¡í ¿nacii n v i la juventud ric. él la acompaña con su fn sco runior. V á la niuza que enturbian su aguas, cuando en alegre i n n t l van á lavar la ut t 3. el rio las ayuda y la conforta, devi K iénd- las bit- n iK r mal... Porque arrastra en e W iida las impurezas y se prcH nta bm i i y transjiarenie para ue en d se miren aqneikis tncauíos y se c n y c n las sonrisas que han de perturbar los corazones, ANsrrT. iio IAKTJN.