Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ficíal 3 epidérmica, creen qllí eslO de la guapeza y la f a n t a r r o n e n a peneu ee ai bur, como ci sol, las naranjas y las palmeras. Los valientes, que com artcn con el buen vino el M- ivilegio de durar poco, parecen pintables en pandereta, i) cro nicos, al ver qiij el soldadito eiCttchaba sin despejrar los labios- Y o? -r e s p o n d i ó él levantando la cabeza. o... ¡morrín en todas las batallas! K o sé si serian capaces de esta homérica res- 1 i f p f- t no acompañables con gaita; y, sin emliargo. los ¡ue hemos nacido en tierras de nublado ciclo, sabemos hasta qué unto nuestros temerones achican á los majos andaluces, hasta en la hipérbole, que es la forma retéirica de los guapos. Paisanos somos de a ¡uel soldadito, al cual se propusieron t o m a r el pelo unos cuantos dei Mediodía contándole como el uno había escabechado á más de 20 mambiscs y el otro había defendido él solo un fortín, rechazando á 400 de negrada. -i Y tú, qué hiciste, gallego? -preguntaron iró- fe. jiuesta Juaniño y Culás, cro sí lo eran de repetir, á su modo, el célebre reto del Romancero: Y sicjuiera salgan tres, y siquiera salgan cuatro, y si uicra sal. gan cinco, y siíjuiera salga el diablo... cantando en tono iré) nico, de desafio, al j asar de noche por el sitio más obscuro, requiriendo la garrota claveteada: Yo soy hombre para dos... E s t a noche ha de haber l e ñ a