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MESA RLVUELTA entre gentes de cierta clase y. que, tal vez por esto, tuvo ur. éxito oolosal. Hablando de ella, alguien dijo en son de elogio: -Para e. cribir esa comedia, Poinsinet ha debido escuchar detrás de las puertas PEJNSAMIENTOS En donde quier que se halle un hombre, puede hacerse lui beneficio. SÉNECA. La alegría del corazón conserva la edad florida, y la tristeza seca los huesos. SALOMÓN. LA JORNADA DE OCHO HORAS -Hay que desengr. ñarse. No hay como el mitin. ¿Qué oficio tiene usted? -Yo, soy tenor. -Pues desde hoy no canta usted más que ocho horas diarias. ll íz bien á tus amigos para conservar su aprecio, y también á tus enemigos para que, al fin, se hagan amigos tuyos CLEÓBULO. Promete poco y zmnyAe mucho. DEMÓFILO. ¿Qué quieres que diga yo? Que aquel gachó me ha dejao sin alma y sin corazón. ANÉCDOTAS Presenciaba Epicteto un espectáculo público en una calle de Roma, cuando un capitán de la guardia de Nerón le dio un golpe en una pierna. Si no tenéis cuidado me la romperéis- -le dijo fríamente. Al capitán le molestó la advertencia y volvió á golpearle, ahora con tal fuerza, que, en efecto, le rompió la pierna. ¿No os dije que me la romperíais? -repuso Epicteto sonriendo. R ESPUESTA HEROICA Si dicen liial de ti con fundamento, corrígete; de lo contrario, échate á reír. EPICTETO. RENGLONES CORTOS ES LA HORA DEL CREPÚSCULO Yo me he arrepentido muchas veces de haber hablado, pero nunca de haber callado. XENÓCRATES. CANTARES ILUSTRADOS Ante su clave sonoro la romántica doncella de rizados bucles de oro, pálida y doliente y bella, ejecuta con. maestría una tierna melodía llena de vaga poesía... Un paj arillo parlero trina fuera, en la enramada, y otro trina irisionero en una jaula dorada. Y la virgen triste y grave de belleza dulce y suave sigue arpegiando en el clave... Las pausadas armoníassollozan sentimentales como tristes melodías de una lluvia de cristales. La sonata languidece y la niña palidece después que el clave enmudece... Por el aire va esparciendo la última nota un gemido, y vuela, y se, va perdiendo, apagándose el sonido. Y la nifia, atentamente, escucha el eco doliente que se apaga lentamente. Un vago dolor retrata el rostro de la doncella al terminar la sonata i y aún está con él más bella, Una lágrima sentida de sus párpados vertida cae al nelo rlespremlida... Un poeta provinc i a n o suplicó á Malherbe que le corrigiera una oda qué dedicaba al Rey. Malherbe le dijoque no era. preciso más que añadir cinco palabras, y le puso debajo del título: Al Rey, para su sillico. Dobló cuidadosamente el papel y se lo. entregó al poeta. El poeta le dio las gracias. D ED 1 CATORIA U n o de lo. s. cantores de la capilLi de Palacio tuvo una cuestión con el maestro, y éste juró vengarse. Para ello, fué á ver al Rey, que era Luis XIV, y le dijo que aquel cantor iba perdiendo la voz y desafinaba con frecuencia. Luis XTV, que tenía ya noticias de la disi) uta, contestó á su maestro de capilla: -No eres justo. Debes decir que canta bien, pero que habla mal. H ABLAR Y CANTAR Poinsinet escribió una comedia titulada Hl círculo, cuya acción se desarrollaba U N ELOGIO ¡Cosa más particular! Siempre que vuelvo á mi ca a me la tengo que encontrar.