Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ESA REVUELTA médico los terribles peligros á que se exponía ctiltivándolo. AI cabo de un mes, el mismo médico, enterado de que seguía su plan, íe preguntó contento: ¿Verdad que ahora no le gusta á usted tanto como antes el aguardiente? -Verdad, Ahora me gusta más. pidiéndola un ramillete que llevaba en el pecho, y! a dama le respondió; -Lo consultaré con el Consejo. -Concedido el indulto- -repuso entonces Carlos V. -Concedido el ramillete- -repuso á su vez la princesa, con la más dulce de sus sonrisas. g L EJEMPLO La reina Blanca, rna dre de Luis XI, apenas permitía á s, i hijo peqneiias entrevistas con su esposa la reina Margarita. Hallábase ésta sola en el jardín del palacio una tarde de primavera, cuando vino á arrullarse, cerca de ella, una pareja de gorriones. -Darse prisa, pajaritos, darse prisa- -dijo la entristecida esposa, que veo venir á mi suegra! Elorián, í l célebre critor francés, acababa de publicar su libro, después famoso, Numa Pompilio, y quiso saber la opinión de una señora amiga suya que presumía de ilustrada y era todo lo contrario. -Lo encuentro muy bonito, pero, como todos los de su clase, desde las primeras páginas se adivina el final. ¿De veras? -dijo Florián. -Sí; el matrimonio de los amantes. ¿Cómo, de los amantes? -Sí; desde el primer momento se ve que Pompilio acabará por casarse con Numa. ENALES MORTALES PENSAMIENTOS La palabra fué dada al honibre para que pueda ocultar su pensa- miento. MALAGRIDA. Siempre es duro el inferior que por acaso manda un. momento. SAINTINE, No se concibe que haya im solr ignorante por su gusto, Coi. T. Ano. La honra que se hace á la virtud, inflama á los demás para seguir ei dfeinplo. MARTAN. Nada hay tan pernicioso como ima coqueta desocupada. BASTTJ. q. La verdad es como el agua. más pronto ó. más tarde se manifie. stn. GRES. SET. RENGLONES CORTOS AMANTES ÍNGENUOS En la torre de la ermita ya la campana da vueltas; subamos, garrida moza, subamos, moza trigueña al agreste promontorio doi; e la ermita se eleva; ponte maja, linda joven, que es de la Virgen la fiest; La mañana está apacible, la mañana está serena, y es todo luz en la altura, y es todo aroma en la tierra. Subamos, garrida moza, subamos, moza trigueña, al agreste promontorio donde la ermita se eleva. Sabes que es corto el camino, sabes qu 2 pronto se llega, y sabes que allá, en la cima. el corazón se acrecienta, abarcando el panorania sobre eí que el sol centellea con igníferos corales que el de tu boca semejan. Subamo garrida moza, subamos moza trigueña. i Qué hermosa estará la ermita con sus galas y preseas, con s si imag cn entre flores, con su altar lleno de velas; y liabrá campe: dulzainas, á cuyo? iOn las do! cellas bailarán con sus galane en derredor de la iglesia. Subamos, garrida moza subamos, moza trigueña, que va á faltar en la rnmhi- f la más dichosa pareja. GUIA DE FORASTEROS- Me dará usted razón de la calle del Cid? -Está en el barrio. -No señor; tie que ser aquí. Del Cid ó del Cir. -Será Olid... ó del Cisne. -Eso es. El Cisne. -Pues hijo, dé gracias á que ha ilao listes con un guardia que tiene algo debajo del casco... Es ésta misma. Al emprender Artajer ¡es, rey de Persia, la retirada desp ués de haber perdido una batalla, tuvo que comer higos secos y pan de cebada por no disponer de otros alimenlo. s. ¡Pero le supieron á gloria! Y dijo, con profundo convenci) -nien. to: -i Oh, Dioses! ¡De qué placer tan exquisito me he privado hasta ho por exceso de delicadeza! p %0 UT DES La princesa de Bisig, ñamo, amiga del em lerador Carlos V, le pidió la gracia de ¡ndnlto á favor de un gentilhombre condenado á muerte. El Emperador contestó que tenía que eonstdiar con el Consejo. Al siguiente día se celebraba un baile de máscaras, al que asistió el Emperador con su disfraz correspondiente, Acercóse á la princesa A BUEiV H A M B R E i Bendiga Dios la alegría, que es el único caudal que por mucho que se gaste no se llega á derrochar!