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l. M JJ NF ¡S y no pude reprimir una viva interjección. ¡Es una fatalidad! Cuando me dan un disgusto, una sorpresa ó un susto, suelto una barbaridad. La solté, y le dije: ¿Qué? c Qué pasa en casa? ¿Qué pasa? ¡Porque usted sale de casa! ¿Qué sucede? ¡Acabe usté! Y el hombre, al ver mi agonía, me dijo en voz apagada: -En su casa de usted, nada; donde pasa es en la mía. ¡Acabáramos! -le dije sin poderme contener; y él continuó: -Va á saber la desgracia que me aflige. Tengo con la escarlatina á mi Transverberación, á Gil con el sarampión y á Blas con la tos ferina. Se acumulan las recetas, y no sé cómo arreglarme. ¿Puede usted facilitarme siquiera cinco pesetas? Tal gozo me producía ver disipado mi apuro, que en seguida le di el duro con muchísima alegría. Sin pensar ni mucho menos en que aquel padre afligido es soltero y no ha tenido hijos ni malos ni buenos. No; no anduvieron reacias SUS facultades de actor; ¡con qué dramático ardor me dio millones de gracias! A mí ya me daba grima, y le dije; -iSTada de eso. Gracias á usted por el peso que me ha quitado de encima. U- Hoy, al salir del portal para marciiarme al café, frente á frente me encontré con don Mengano de Cual, que me dijo muy amable: -Sé que usted se va á alegrar, porque le tengo que dar una noticia agradable. ¿Agradable para quién? pregunté maquinalmente. -Para los dos juntamente, porque usted quiere mi bien Tengo ya la solución de mi problema económico. ¡Hombre! -Si; voy de actor 0 0! al cine de Tarancón. M e alegro. -Por eso vine. Sí, señor. Porque sabía yo que usted se alegraría, y... á propósito del cine, mañana van á abonarme el préstamo de seguro; pero hoy tengo un grave apuro, del que usted puede salvarme. Por un duro que debemos, la patrona nos molesta; ¡otorgúemelo! Por esta alegría que tenemos. Sé de sobra que podía responder á aquel pelmazo, que rechazaba el sablazo por no amargar mi alegría; pero no lo rechacé, que ante el sablista atrevido siempre resulta vencido el primo de buena fe. Y es natural que le venza, porque el tuno cuenta ya con la vergüenza que da contestar á un sinvergüenza. Total; que con los apuros y dichas de estos varones, recibí dos emociones ¡y me quedé sin dos duros! ¡Lector, sé pío y humano; mas aj de ti si te fías de tristezas y alegrías de Eulano y de Mengano! CAKLOS LU. S D E C U E N C A EHEU- iq DE J H E D I N A V