Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ELOGIO DE LOS GORRIONES C i el cisne tiene su regia blancura, si el pavo real tiene su asombroso manto de colores, vosotros tenéis vuestra libertad, ¡oh gorriones! vuestra inteligente é infinita libertad. Porque sois libres os amo. ¡Nada existe debajo del sol que yo ame y envidie tanto como la libertad! Sois pequeñuelos; no poseéis ni garras ni picos dentados; no os han defendido con ninguna arma; la Naturaleza os abandonó, como las madres á los hijos expósitos, en mitad de los caminos y de las encrucijadas; pero vosotros, sabios gorriones, habéis subsanado el desamor de la Naturaleza, y vuestra arma es la astucia. Con la astucia por arma, ¡todos los enemigos se convierten en pigmeos! Tampoco os han provisto de brillantes plumas ni de lindas voces. ¡Para qué necesitabais vosotros el dulce regalo de una canción! Tenéis por vuestra la alegría, una alegría interminable, un gozo que nace del fondo de vuestro libre corazón. Y llevándola alegría como tesoro, ¿qué valen todas las riquezas del mundo? Ningún tesoro puede compararse á la alegría! Vuestras canciones no son melódicas, y cuando cantáis en el borde de una rama, ningún transeúnte se para á escucharos. ¿Qué os importa á vosotros la indiferencia de los hombrea? Vosotros cantáis para vosotros mismos y no para los hombres. Que canten los jilgueros y los canarios dentro de jaulas doradas; que canten los pájaros á sueldo, los poetas esclavos, los serviles encarcelados sus bonitas canciones; vosotros sois libres, gorriones; vosotros cantáis libremente y lo que os place, y os reís tanto de las jaulas como de los hombres. ¡Harto bien conocéis á los hombres! Porque los conocéis es por lo que os encaramáis á las ramas más empinadas de los árboles, fuera del alcance de las manos y de las piedras de los hombres. Sabéis C (ue el hombre es un animal egoísta y tiránico que únicamente estin) a las cosas por su utilidad; harto bien sabéis que el hombre es un animal de presa, que ama los pájaros porque tienen las plumas lindas, ó porqne cantan melodiosamente, ó porque su carne es sabrosa. Y como vosotros estáis gordos, sabéis perfectamente que el hombre os cogería, si os hallase al alcance de la mano, y después de cogeros os devoraría.