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El príncipe, sin hacer ningún caso de Voltaire, prodigaba sus atenciones áVaucanson, y éste, comprendiéndola embarazosa situación del famoso escritor, se le acercó al oído, diciéndole: -El príncipe me ha dicho que sois... Y agregó un cumplimiento muy halagador. Voltaire, adivinando la delicadeza del mecánico, le respondió sonriendo: -He reconocido vuestro talento en la manera de hacer hablar á los príncipes. 1 I NA FRASE Reprochaban á Riva rol estar asalariado por la corte, y él se defendía recordando la frase de Mirabeau: Estoy pagado, pero no vendido y haciéndola suya á la inversa; Estoy vendido, pero no pagado. P 7 ATUIDAD CASTIGADA E l g r a n Conde, que era un hombre sencillo en su trato, recibió la visita de un rico vanidoso que á cada paso hablaba de su señor padre, de su señora madre, de su señor tío, etc. etc. Interrumpiéndole Conde, llamó á uno de sus lacayos, y le dijo: -Mi señor lacayo, diga usted á mi señor cochero que enganche á mi señor coche mis señores caballos, O E R D O N I El maestro Lulli oyó cantar en la iglesia una romanza que él había compuesto para el teatro de la Opera, y exclamó arrodillándose compungido: ¡Perdón, Señor! ¡No la hice para Vos! N BUEN PARTIDO Anunciaron á Benserede la muerte de una viuda rica, vieja y muy ridicula. -Ayer la enterraron- -dijo el que daba la noticia. ¡Qué lástima! -contestó Benserade. -Anteayer era todavía un buen partido. pADRES Y TÍOS Paseábase Buffon por el campo con algunos amigos, y una señorita le preguntó qué diferencia hay entre un toro y un buey. -Fíjese usted, señorita- -contestó el gran naturalista, -en esas terneras que triscan en el prado... I os toros, son sus padres; los bueyes, son sus tíos. (f NA LECCIÓN Cuando fué á cobrar Boileau por vez primera su pensión, presentó la orden de pago á un empleado, quien al leer pagúese á Boileau la pensión que le liemos concedido por la satisfacción que nos producen sus obras le preguntó: ¿De qué clase son estas obras? -De albañilería- -dijo el poeta. -Soy arquitecto. mESARLVUCLTA pARALELO BREVE C i e r t o escritor leyó á Rivarol un paralelo entre Corneille y Racine, tan largo como poco interesante. -No está mal- -dijo Rivarol después de la lectura, -pero debería ser más breve. Yo lo reduciría á lo siguiente: El uno se llamaba Pedro Corneille, y el otro J u a n Racine. PENSAMIENTOS Tres cosas tengo por inútiles: la luz de una bujía al sol, la lluvia que cae en las arenas y la verdad propuesta al ignorante. AROI AS. I a mujer educa al género humano con bastante más constancia y lucimiento que cualquier otro preceptor. SMIIVES. CANTARES ILUSTRADOS Aprende de la concha de los mares de Oriente á amar á tu enemigo, llenando de piedras preciosas la mano que te destruye. HAFIZ. El pensamiento de la mujer es más ligero que el aura. MErASTASIO. El hombre se cree siempre más de lo que es, y se estima en menos de lo que vale. GOETHE. I os locos tienen el corazón en la cabeza, y ios cuerdos la boca en el corazón. SAAVEDRA FAJARDO. Nada hay que valga tanto como el ejemplo. MANZONI, u Gotas parecen mis lágrimas, gotitas de agua de mar, en lo amargas, en lo muchas y en que al cabo me ahogarán. Son tan simples los hombres, que el que quiere engañar siempre encuentra alguno que se deje. MAQUIAVELO. R E N G L O N E S CORTOS EL P O E M A D E SUS OJOS No son grises, ni son verdes, ni son azules, ni negros, son del color que les mandan que sean los pensamientos. ¿Tiene alegría su alma y brinca gozoso el cuerpo? pues brilla como dos soles la luz de sus ojos negros. ¿Que enamorada se ríe? pues como un remanso quieto sobre lecho de turquesas brillan sus ojos de cielo. Si, bulliciosa y coqueta, quiere volver loco al cuerdo, tórnanse sus ojos verdes, y hace de la Gloria, Infierno. Y si la melancolía, el pesar ó el desconsuelo avasallaran su alma, grises á sus ojos viéramos. Son un poema sus ojos, yo sólo vivo por ellos, y son sus ojos mi vida, porque, sin vérselos, muero. ENRIQUE F GUTIÉRREZ. Crece triste esa violeta en medio del arenal. Como crece una esperanza en mi eterna soledad.