Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ar co ANO XIX MADRID. 8 DE MAYO DE 1909 é t o NUM. 940 LA L I N E A DLAs, el criado, se inclina muy circunspecto ante los señores, sin manifestar la sorpresa que le produce su regreso imprevisto. La segunda doncella aparece en el fondo del pasillo, anudándose el alto delantal de batista; estupefacta también, apenas acierta á modular los cumplidos de rúbrica. ¿Vienen los señores buenos: ¿Hicieron el viaje felizmente... Sofía responde con rápida displicencia, mostrando deseo de no verse importunada con preguntas. La dcncellita, buena entendedora, limítase á despojar á su ama del guardapolvo que cubre DU toaleta de viaje, mientras Blas toma de manos del señorito el saco de mano y tXplaid, única impedimenta de los recién negados. DIVISORIA ¿Han cenado ya los señores? -No: cenaremos aquí; haga usted que dispongan la cena cuanto antes. No seremos exigentes, atendiendo á lo imprevisto de nuestra llegada... Salen los criados. Ricardo y Sofía quedan solos en el coquetón gabinete, contiguo ala espléndida alcoba, que, en su penumbra solemne, parece recriminar á l o s jóvenes esposos por haber trocado su dulce placidez por la mercenaria estancia del hotel que primero les cobijó en su viaje de novios... Y, en espera de los manjares, cliarlan marido y mujer, comentando peripecias de la excursión epitalámica haciendo planes para el porvenir, saboreando de antemano la agradable sorpresa que han de causar al día siguiente presentándose en casa de los papas respectivos, que aún no es-