Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
hi Á- -f fF EL ASNO DE BURIDAN A mediados del mes de Febrero último estrenaron en París una comedia en tres actos, original de los Sres. Flers y Caillavet, autores ya conocidos y celebrados por anteriores obras teatrales, como Le ROÍ, Miqneíle ei sa mh- e y otxcíS i: u. ii obtuvieron éxito extraordinario, larga vida en la escena y el honor de traspasar las fronteras, traducidas en diversos idiomas. La nueva comedia de ios Sres. Flers y Caillavet se titula El asno de Bundán. La Prensa francesa al hablar del estreno, y los corresponsales de algunos periódicos españoles al comunicarles la noticia del éxito, han referido la antigua tradición que ha servido á aquellos ingeniosos autores para disponer el asunto de su nueva obra, y particularmente para darla titulo chistoso y llamativo. Juan Buridán, célebre filósofo 3 profesor, que vivió eu Francia el siglo xiv, fué autor del sofisma referente al libre arbitrio que se conoce con el nombre de El asno de Buridán Según unos, el asno, famélico 3 sediento, está irresoluto ante un montón de cebada y un cubo de agua, y muere, al fm, de sed y de hambre. Según otros, su indecisión la producen dos montones iguales de cebada, á que alternativamente dirige la vista, sin resolverse á elegir uno para satisfacer la apremiante necesidad, que acaba con su vida por pertinaz inanición. Allá por la primera mitad del siglo xix, el propio Buridán anduvo en melodramas escénicos nada menos que con la famosa Margarita de Borgoña, y entonces se recordó, entre otros episodios de su vida su milagrosa salvación, escapándose del peligro de ser arrojado al Sena, como algunos otros favoritos de un día. Entonces se recordaron á la vez unos antiguos versos cjue decían: Seml) labIement, oú est la reine qiü coinmanda que Buridán rüt jeté eti un sac en Seine. y la teoría buridanesca de que es lícito matar á una reina, si es necesario, necesidad que, por lo visto, debía de estar relacionada con aquella aventura. Al comenzar el siglo xx es El asno de Buridán el que logra los honores, si 110 de ser presentado personalmenle en escena, de dar asunto 3 título á una obra teatral, y de ser en ella representado por un galán indeciso entre dos damas á las que igualmente aáora, pero que, en vez de morirse de amor, busca más trágico final, casándose con una tercera en discordia. II El chistoso conflicto entre dos piensos del asno de Bundán, pronto se divulgó y popularizó en FVancia, hasta el punto de aumentar el repertorio de las frases proverbiales. Para acrecer aún más esa popularidad, si ya era posible, Voltaire lo puso en ver. so refiriéndolo en el canto XII de su desvergonzado poema heroicÓYaiizo, La Fucelle d Orieans: ConnaÍHsez- vous cettc histoire frivolc i i: n certaiii anc iUustre üans l ccole? Dans récnrie ont viní Ini présenter jK ur son díncr deux mesures égales, de méme forme, á pareils intervalles: Ie 5 deux cOté. s ITuie se vit tenter cg alenienL et dressant des orcillcs, juste au niilieu des dei- ix formes pareüles, de l cquilibre aconiplíssant les loii niourut de íaim, de peur de faire un choix. Si la frivola historia de aquel asno era popular en F rancia, también lo era en España, y mucho antes