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Después ele asistir á esta inauguración, el ujinistro de Fomento se trasladó á Jerez con objeto de visitai dos obras no. menos importantes: la Granja agrícola y el pantano de Guadalcacín. Iva visita á la granin fué muy detenida. El sefioi Sánchez Guerra, acompañadopor eiingeniero director de la Granja, examinó las dependencias del establecimiento, dotado de excelente material, y los productos o h í 1 i V- i- o EL MINISTRO DE FOMENTO VISITANDO LAS OBRAS DEL PANTANO DE GUADALCACÍN REPARTO DE PREMIOS EN LA GR NJA AGRÍCOLA Fots. Gofli repartió los premios á los obreros, elogiando calurosamente su trabajo y su constancia, y prometiendo proponerles para la cruz del Mérito Agrícola. También fueron examinados por el ministro I0.9 planos de colonización del monte Algaida que el Estado cede para esos efectos, dividido en lotes, y que, además de proporcionar medios de subsisten cía á numerosas familias, convertirá el terreno en productivo. Al otro día se verificó la visita al pantano dt Guadalcacín, del que están construidas cerca dt la mitad de las obras, y con el cual quedarán aseguradas de riego 10,000 hectáreas de terreno, hoy de secano. El embalse tendrá una capacidad de 76 millones de metros cúbicos de agua, y la altura de la presa será de 36 metros. Los batallones de Cazadores de Figueras y de Wad- Ras han conmemorado la batalla de este nombre con una fiesta muy simpática en el cuartel de los Docks, donde se alojan. Asistieron los veteranos que sirvieron en dicho batallón; varios soldados explicaron sobre el mapa el glorioso hecho de armas, hubo concierto y se obsequió á la tropa con un rancho extraordinario. Madrid cuenta ya con automóviles de alqui- U A FIESTA MILITAR EN EL CUARTEL DE LOS DOCKS Fot. R GilueiiLüSi AUTOMOVltrS DE SERVICIO PUBLICO (1 er para substituir á los clásicos coches de punto. Diez son los que han empezado á circular; diez Ia 7 tda 7i kís de cuatro asientos, cómodos, espaciosos, y, naturalmente, veloces. Elevan su taximetro para señalar el recorrido, y el parroquiano puede enterarse de lo que tiene que pagar sin recurrir á los guardias como en otros tiempos. A. DE MADRID.