Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
PLAZA DE SEVILLA. LA GIRALDA AL FONDO l f. ts. Asmieión Jiivé Jvlcga ahora precLsainente la é üca culminante de Sevilla. I, a primavera realza sus iiaturale. s encantos, y en sus tardes tranquilas y en sus noches serenas el espíritu se siente bajo la dulzura de una caricia mitíeriosa... ¡I, aprimavera en Sevilla... ¿Qué mejor trono para la hei mosa estación donde se reúnen todas las venturas déla existencia... ¿Dónde hallar otro rincón que iguale á ésta en comprender, celebrar y cantar la ilusión de la admirable juventud del año Celebra entonces sus grandes fiestas, la Semana Sí; nta y ¡a feria, y en ellas presenta cuanto hay de más original en sus costumbres y en su vida. La Semana Santa ofrece á los curiosos la nota simpática de una devoción arraigada en la entraña popular y realzada por el arte de las muchedumbres. A r t e y s e n t i miento hay en las procesiones renombradas, que llenan las calles de Sevilla de íntima y sincera devoción, puesto que en ellas se asocian los recuerdos familiares y los sagrados hechos déla Pasión de Cristo. Y cuando, ya terminadas las piadosas fiestas, empieza la feria, la ciudad se ajavía y se muestra en todo- el esplendor de su gloria. La belleza de sus mujeres compite con la del PUERTA DEL PALACIO DE SAN T E L M O escenario donde triunfan; circulan los cantos, las flores, las cañas del dorado vino, las frases ocurrentes y los dichos oportunos y graciosos... b a alegría, en fin, que es el tónico salvador de los hombres y de los pueblos... Hay una frase popular que parece exagerada, á quien sólo de oídas conoce su significación y su sentido. Quien no vio Sevilla novio maravilla, Hay que añadir: quien no la vio en Semana S a n t a ó en la feria... Que aunque siempre S e v i l l a es atrayente, nunca lo es tauto como en esos días inolvidables... La belleza, la gracia, la alegría, ¿no son fuerzas bastantes para elevar el ánimo... En su busca van á Sevilla gentes de todas partes, y de ella se llevan un recuerdo e t e r n o Ese recuerdo que figura como una de las verdades indudables en las crónicas y en los r e l a t o s extranjeros dedicados á nuestro país. Porcpie, aparte de las exageraciones propias de todos ellos, cuantos turistas cuentan sus impresiones de Sevilla, las encierran entre admiraciones lijas de su asoruqbro... ¿Qué canto más sinlejío ni más entusiasta puede m e r e c e r lui pueblo? ANSELMO MARTIN.