Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
LOS DÍAS PASADOS. Hemos tenido carreras de caballos, amenizadas con un frío de rechupete, l río por partida doble: el de la temperatura y el del piíblico, que nunca sintió grandes calorías por la fiesta hípica, l ara hurtar su concurso á aquello que no les peta, sólo necesitan las gentes un pretexto. Ahora habrá sido el frío; en la primavera será la compasión que las inspiran esos pobrecitos caballos jadeantes, á punto de reventar des- pues de lina carrera... sin perjuicio de tomar por horas uno de esos coches de punto, cuyos caballos, verdaderamente pobrecitos, se tienen en pie por la fuerza de la costumbre, diciendo al auriga: ¡Arrea de firme! que equivale á condenar al Denco á trallazo duro y tente tieso. No se sabe qué se ha hecho de aquella Sociedad Protectora de Animales, tan rica en platonismos. SiLos conciertos del cuarteto checo en La l ilarmó- quiera la de Francia acaba de pedir la expulsión de nica son un recurso encantador para ir sobrellevando la duquesa de Uzes, porque esta linajuda dama se las mortificaciones cuaresmales. Es La Filarmónica dedica á la caza del ciervo en ojeo. Eso sí, la buena una Sociedad benemérita, á la que sólo hay que reduquesa se defiende alegando que tan animal de caza prochar ese misterio de Katipunan en que se enes el ciervo como la liebre y el faisán, y que tamvuelve. De vez en cuando loacliim, el excelente críbién se sacrifican á diario millares de re. ses para el tico de El Correo, y llans, el simpático cronista de consumo público. A V C, nos cuentan en letras de molde algo de esas Es probable cjue los matarifes repliquen cj ue ellos, deliciosas veladas que sirven para alargarnos los en cambio, matando vacas en el Matadero no experidientes á los que no hemos tenido la suerte de tras- mentan el placer que la duquesa en el monte cazando poner los umbrales de ese sagrado Graai; pero misciervos. teriosa y todo, es loable la obra de La Inlarmónica, porque va haciendo gu. sto artístico que tanta falta hace. Se le cae á uno el alma á los pies cuando oye El almuerzo dado en la Bíuerta el lunes, en honor apreciaciones como las que el cronista recuerda. de los autores de Margarita la Tornera y del pintor de Cantaba María Oay en el Casino de vSan Sebastián su decorado, fué una fiesta simpática. Alguien echó unas divinas canciones de Schumann, en las que la de menos la concesión en el acto de una cruz á los ilustres agasajados. Es verdad; por lo menos, la lauletra es digna de la belleza de la música. -Al desfilar la brillante concurrenciaj decía una bella y aristocráti- reada de San Fernando, porcjue ir en este tiempo y con estas temperaturas á pasar un rato á orillas del ca dama: Manzanares, es acreditar valor heroico. Sólo el nom- -jCanta muy bien esta Gay, pero á mí que me den bre de Huerta produce escalofríos. Algunos comenla Barrientos... Entonces la l arrientos hacía furor con sus gar- sales estaban en carácter: sentíanse tan frescos como unas lechugas. Gracias á que el buen humor es una garismos... prenda de abrigo muy española. Con ella nos arropa pjA fin la segunda semana de la santa Cuaresma. Los templos están concurridísimos. Las pláticas, los ejercicios, los actos de culto embargan la mayor parte de las horas del día. IJn las tertulias femeninas se pondera la elocuencia de los oradores sagrados. Este año hay algunos nuevos que conocen la sociedad madrileña, como demostró conocerla el P. Coloma en Pequeneces. Hay uno del cjue se hacen lenguas sus distinguidas oyentes. Su dulzura, su ingenio, su forma persuasiva conmueven. Sin embargo, deploran algunas que no dé sus pláticas un poco más tarde porque la hora á que las da las hace andar de cabeza para completar su loikíte. Apenas tienen tiempo para pintarse y perfumarse...