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FELICIDADES KT, comenzar el año es preciso felicitar á nuestras amistades. Fácilmente se cumple con los amigos este deber de galantería; se les estrecha la mano, se le. s sonríe, y el acto está j; a cumplido. Pero aquellos otros amigos. que no conocemos, ¿cómo haríamos para felicitarlos? Es el caso que andan por el mundo muchos corazones que nos siguen, que acaso nos estiman, y que, sin embargo, el escritor no conoce; son como simpatías ideales que jamás toman forma real ni en una carta, ni en una mirada, ni eu una frase de correspondencia; y esas amistades las siente el escritor flotando en tornosu vo, y no puede palparlas, ni siquiera le es dado agradecerles su asiduidad. Así, pues, al empezar el año me he acordado de vosotros, desconocidos amigos, y para, vosotros quiero tejer este artículo. Felicidades mil, delicadas mujeres que leéis estas breves páginas á lo largo del año. Vosotras, riibias ó morenas, vehementes ó soñadoras, que, al abrir la revista dejáis caer vuestro aliento sobre las letras de los párrafos y hacéis que esas letras se estremezcan como si algodivino las rozase. Vosotras, que miráis luego la firma, á. modo de reconocimiento, y hacéis cj ue la fu- iiia tiembler ai contacto de vuestra mirada... Puesto que para vosct: L han sido escritos los párrafos, más íntimos, que el 5 S año nuevo os depare una consecuente felicidad. Felicidades mil, jóvenes mozos que os preparáis para: la lucha de la vida y que todo el espectáculo del mundo lo contempláis con valiente y curiosa mirada, Vosotros, que habéis buscado en estas páginas algo que os enseñe, ó que os conmueva, y que, anhelantes, generosos, limpiaj el alma todavía de reservas y prejuicios, seguisteis paseá paso la trEy; ctoría ideal del escritor y abristeis vuestiüs corazoues á todos los sentimientos. Vosotros, que tt neis el espíritu blando y que abrís ia puerta de vuesti o espíritu, hospitalariamente, á toda emoción y á toda id a. Vosotros, que conserváis en la mirada el tinte rosado de la aurora de la vida; puesto que aún estáis lim- píos de maldad y de tristeza, ¡que el año se os abra como una mañana primaveral! Felicidades mil ancianos de frente causada, de corva espalda y de cabellos blancos. Vosotros, que lo habéis visto todo, que todo lo habéis sufrido 3 que nada os queda por sentir; que volvéis de la jornada d é l a vida fatigados, y alicra que la existencia se va acabando, os sentáis á mirar el curso de le años que fueron... Vosotros, qu habéis buscado tantas veces el se creto zumo de estas páginas, y qu acaso habéis sorprendido una iras que os ha hecho soñar en los tiempos que fueron... A vosotros, cansados ancianos, quisiera yo. que el año, nuevo os trajese la calma, la paz y un poco de calor interno. A todos, ignorados amigos, felicidad. JOSÉ M. S A L A V E R R I A OISUJO D E KEGIDOR UsJHIkT- V. Mi í f-