Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MESA REVUELTA ANÉCDOTAS p L ASTRÓLOGO Se cuenta que l, uis XI de Francia llamó un día á un astrólogo, y encargó á sus servidores que á una señal suya le cogieran y le arrojaran por la ventana. lylegó el astrólogo, y el Rey le dijo: -Tú, que pretendes conocer el destino de los demás, vas á demostrarme en este momento si conoces el tuyo. ¿Cuánto tiempo has de vivir? Sea que el astrólogo hubiera sido advertido secretamente del propósito del Rey ó que presintiera un funesto desenlace, ello es que se apresuró á contestar: -Señor, sé de cierto q tte he de morir tres días antes q u e V M. El Rey no hizo la señal coavenida, y por lo que pudiera tronar encargó que aquel hombre no careciera de nada. UENTA JUSTA El joven Vito Mangiamele, matemá tico portentoso, se hallaba en Marsella causando la admiración de todo el mundo por su manera de resolver rápidamente y de memoria los cálculos más embrollados. Dos guasones se le acercaron en el café Casati cuando el muchacho se estaba luciendo, y le preguntaron en chunga: ¿Cuántos son 2 por 4? -Ochocientos- -respondió rápidamente y con la mayor sangre fría. ¿Cómo 800? -Sí, señores; 2 por 4 son 8, y dos ceros que son ustedes. C H I S T E S Y CARICATURAS SOBRIEDAD- -No adelantamos nada. Mientras no deje usted el vino... -Pero si apenas bebo; dos veces nada más: una cuando como queso j otra cuando no lo como. L IMPERATIVO Un profesor de Gramática explica á sus discípulos los tiempos del verbo, y para cerciorarse de que han comprendido bien el modo imperativo, les hace practicar ejercicios. -Vamos á ver, Manolito, ponme en imperativo esta oración: Los soldados combaten por la patria. -Soldados, combatid por la patria. -Muy bien. A ver tú, Paquito. convierte en imperativo esta otra: I a muía tira del carro... El niño se queda un momento perplejo, y de repente contesta: ¡Arre! p N EL TELÉFONO Uu paleto á quien enseñan y expli can el teléfono, que no había visto nunca, es invitado á hablar con quien quiera. -Central- -dice el hombre en el aparato, siguiendo la lección aprendida, -comunicación con... con mi mujer. La señorita del teléfono: -Pero dígame el número. El paleto indignado: ¡El número! ¿Pues cuántas mujeres cree usted que tengo? E EXAMEN DE DERECHO- -Defíname usted el fraude. Pues viene á ser una cosa así... como si usted me reprobase. ¿P o r qué? -Porque según el Código penal, se hace reo de fraude el que se aprovecha d e la ignorancia de otro para ocasionarle u n daño. PENSAM. 1 ENTOS Hay pocos maestros que sepan enseñar, y casi ningún discípulo que sepa aprender. LETAMENDI. De todas las pasiones, la que menos mal sienta á las mujeres es la del amor. LAEOCHWPOUCATII,