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f w aBf M ¡y 4 VsaB, Ül ¡Viva la guerra! Durante las ardientes horas de siesta en que el sol del estío cayendo á plomo los pájaros asfixia, las mieses tuesta y al buey que va frillando le abrasa el lomo, su accidentada historia, viejo soldado en contar á sus nietos se entretenía, bajo el verde follaje del emparrado que tienen muchas casas de ftndalucía. Y dice, de este modo grandilocuente, á sus seis nietezuelos encantadores que de píe. le escuchaban atentamente más serios y más graves que seis doctores: -Estuve, cuando joven, siempre en batalla; contra mí ha disparado la artillería; he sufrido la lluvia de la metralla y aguantado descargas de infantería; cargué á la Sayoneta más de cien veces; he visto los soldados morir á miles y al francés enemigo rendí, con creces, en Bailen, en Gerona y en í rapiles. Con asombro los chicos miran al viejo, que prosigue su historia de esta manera; -Me hicieron fres boquetes en el pellejo al ir á apoderarme de una bandera. Y de simple soldado, yo, un botarate, al verter por España ¡a sangre mía. 1 I I 1 ate. 1 1 I I I I es, j I- 1 I 11 1 fi- nceses 1 i 1 1 W ra! ¡Viva, viva! -contestan, y de repente saltando retozones sobre el abuelo, se le sube á los hombros el más valiente, le tira uno la gorra y otro del pele; éste en la f o onilla le da palmadas, se le monta en las piernas el más chiquito y todos, entre saltos y carcajadas, dicen: ¡Viva la guerra, viva, abuelito! Loe tiran del bigote, le zarandean, y á veces le pellizcan los más traviesos, y de aquellos diablillos que le marean, se defiende el anciano dándoles besos. Jfasfa que del ataque ya fatigado: Basta, niños ¡recorchis, basta! -decía, y al ver que no le atienden, grifa enojado: -Mirad que fui sargento de infantería. Por tamaña advertencia sobrecogidos, asustados, se quedan de pie en el suelo contemplando, con ojos despavoridos, el adusto semblante del viejo abuelo, que se alzó del banquillo pausadamente, retorció el abundoso bigote cano y, riéndose de ellos interiormente, alejóse con aires de soberano. KAMÓN ALBA DIRUJO DE FRANCáS