Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
lílESARLVUELTA A los pocos días encontró el a 1 ate á un amigo, que le dijo: ¡Contento tienes á monseñor! ¿Porqué? -Por tu desaire al no asistir á su convite. Cayó entonces el abate en la cuenta, y trató de presentar cuanto antes sus excusas al Príncipe, para lo cual se apresuró á presentarse á él el primer día de audiencia. En cuanto S. A. le vio en su cámara, le volvió la espalda sin decirle nada. ¡Ah, monseñor- -exclamó el abate entonce? -cuánto os lo agradezco! Me habían dicho que me queríais mal, y veo todo lo contrario. ¿Cómo? -dijo el Príncipe. -V. A. no vuelve jamás la espalda al enemigo. A IGUALDAD ANTE LA MUERTE El Sr. De Cornuelte- nía ya muchos años, cuando viajando en una ocasión en un coche donde iban dos bellas señoritas muy jóvenes, el vehículo volcó al borde de un precipicio, y milagrosamente escaparon los viajeros de perecer en él. Cuando, con el auxilio de las personas que acudieron á salvarlos, fueron saliendo del volcado vehículo, el Sr. De Cornuel, dirigiéndose á las joveacitas, las dijo sonriendo: ¡Ay! hijas mías, hace unos momentos éramos los tres de la misma edad. Q E R E N I D A D DE CARLOS Xll El famoso rey de Suecia Carlos X I I se distinguía sobre todo por su resolución y su firmeza de carácter. En una batalla matáronle el caballo que montaba, y en seguida montó otro en el mismo sitio. No había hecho más que montar, cuando una bala de cañón le dejó al caballo sin cabeza. Carlos X i l pidió el tercer caballo, diciendo al montar alegremente: -Vaya, se han propuesto divertirse viéndome hacer el ejercicio. I CJHISTES y CARICATURAS UNA EXCUSA- -Te he dicho que no recibo á nadie. -Señor, si es el médico. -Bueno, pues dile que me dispense que no le reciba porque estoy delicado de salud. Decía un profesor de Moral á sus alumnos al resumir una de sus conferencias: -Tenedlo bien presente: ¡el hombre que llega á cierta edad y no sirve para nada... es capaz de todo! NA M Á X I M A u f I NA DUDA- -Mi mujer rñe ha hecho una revelación que me tiene perplejo. ¿Tan grave es? -Figúrate que me ha dicho que si yo me muriera no se volvería á casar. ¿Y es esa la duda? -No; la duda está en si al tomar esa resolución lo habrá hecho porque no cree encontiar un marido como yo ó porque teme hallar uno por el estilo. I JN DESCUIDO El célebre carterista inglés Tom Thieí fué á París á sus negocios, y tuvo la buena fortuna en las carreras de apoderarse de una cartera bien provista de billetes. A poco, se sube á un tranvía, y no pasan muchos minutos sin que se encuentre sin la cartera. ¡Qué descuido! -exclama contrariadísimo el ptckpocket. -No me he fijado en el anuncio que dice: ¡Crddado con los rateros! Risis FINANCIERA- -Todo está muy malo, No se hacen negocios. -Me extraña lo que usted me dice, porque en casa hemos tenido que aumentar el personal por lo que hay que hacer. ¿Y á qué se dedicau ustedes? -Tenemos casa de préstamos. INFORMES Í N T I M O S ¿De modo que el pretendiente de mi hija es tan listo? -Lo único que no ha sabido nunca es jugar. -Hombre, eso no es un defecto, sino una virtud. -No: si jugar, se juega las pestañas; pero no sabe.