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-A fC. I i PAN DE PERR N repetidas ocasiones el hambre, que como la NtJÑO. ¿Hay maldad igual? ira y la desesperación es mala consejera, ha H O M B R E 2. I, a n e c e s i d a d impulsado á algunos infelices á apoderarse deroga t o d a s las leyesi con astucia ó con violencia del pan ajeno para y así, a u n q u e s e a c o n t r a l e y del p a n liemos de llevar. satisfacer las apremiantes exigencias de esa Monstruo indómito vulgar, líuÑo. tiránica necesidad que caret legos, según el proel p a n es p a r a m i R e y verbio latino, ó que, según la versión castellana un y a u n q u e de u n o al otro polo v i n i e r a a q u í el m u n d o e n t e r o tanto libre, tiene cara de. hereje del p a n que defender quiero Y en ocasiones repetidas aquellos desdichados fan o llevara un p a n t a n solo. E n lo q u e dices repara, inélicos han ido á la cárcel para purgar su delito, no H O M B R E 1. q u e a u n q u e á enojo provocado, pocas veces acusados por las víctimas del robo ó á m u c h o te has obligado. del hurto, que en algunos casos eran acaudalados la ¿N o v e i s q u e es Ñ u ñ o d e r ara? PAJA. S e a Si m e h a d e m a t a r bradores que acaso no pagaban al Estado la contriHOMBBE la necesidad infame, bución correspondiente, valiéndose de ocultaciones Ñuño mi sangre derrame, ó chanchullos, ó ricos tahoneros que tal vez vendían p u e s la s u y a m e h a de h o n r a r Deja que algún p a n llevemos, á los consumidores el pan con mermas considerables ó prevente á la defensa. en el peso ó elaborado con harinas químicamente (Echando r iano d la e pada. NüÑO. impuras M i e n t e el v i l l a n o q u e p i e n s a comerlo. Éste exceso de rigor justiciero, que casi siempre HOMBRK 2.o A q u í 1. i i r c m o s encubre falta de caridad cristiana, y de que ha habido algunos lamentables ejemplos en los comienzos de Ea entrada de la Reina detiene á todos; y al preeste siglo vigésimo, debía ser cosa más usual 5 fre- guntar con insistencia doña Isabel el motivo de aquecuente en el decimoséptimo, á juzgar por las cen- lla extraña pendencia dentro de Palacio, con altiva suras directas ó indirectas con que muchos escrito- putereza responde el res de la época lo combatían. TToilBBR 2. H a m b r e s e ñ o r a N o l l u e v e El insigne fraile mercenario que inmortalizó el seul o g r e r o s g u a r d a n el t r i g o y á los q u e aquí están conmigo dónimo de Tirso de Molina, en la primera jornada de fuerza oprime, r a z ó n mueve. su comedia La reina de los reyes presenta un caso noEstando desde anteayer table, resuelto bondadosamente por doña Isabel I. sin comer, este t r u h á n p a s a b a con ese p a n Paja, truhán de Palacio, lleva una cesta de pan, de y al quererlo detener que tratan de apoderarse, espada en mano, tres homp a r a que alguno nos diese, bres hambrientos; D. Ñuño de Ivara acude en auxilio s a c ó l a esx: ada, o c a s i ó n p a r a que con tal pasión del truhán, y se desarrolla una breve é interesante vuestra majestad nos viese. escena, que interrumpe la llegada de la Reina, dánEa Reina no sólo perdona á los tres hombres, sino dole nuevo giro. que manda que el pan se les reparta y que se ordene PAJA. E n Palacio habéis entrado, á cuantos tengan trigo ocultólo declaren inmeliatay h a b r á q u i e n al Rey lo diga. H O M B R E l o í a h a m b r e q u e n o s o b l i g a mente, bajo severas penas. n o r e c o n o c e- sagrado. Como doña Isabel en la comedia de Tirso, don PAJ- ¿E l p a n q u e es p a r a l o s R e y e s Alonso VII de Castilla tiene que resolver caso semequeréis quitarme?