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infantes arcarruaje y se dirigic templo del Pilar, siendo aclamf con grandísimo entusiasmo poi pueblo y saludado con los pantos por las señoras que llenaban balcones de la carrera. En el ingreso del templo fué cibido por el arzobispo y el cal do catedral; se cantó un Tedéi que celebró el arzobispo en la sa capilla, adorando la imagen ve r a n d a s M. y SS. AA. A pie se dirigieron las Reales j sonas al Palacio arzobispal, é ini diatamente firmó el Rey el decr concediendo á la ciudad de los tios el título de IKMORTAI, Salií balcón el alcalde y lo leyó al p blo, estallando entonces una truendosa manifestación de en siasmo. En la recepción oficial, al cont tar el Rey á la salutación que nombre de la ciudad le dirigien alcalde, ofreció volver en Octu con la R e i n a y rompiéndose etiqueta, todos prorrumpieron en aplauí! sos y ¡vivas! a los Reyes. S. M. asistió al descubrimiento délas láp i d a s conmemorati- vas de los héroes de la Independencia; Palafox, el tío Jorge, el P. Basilio Boggiero, el presbítero Sas, el barón de Wuersage, D. Antonio de Torres, la condesa de Bureta y D. Pedro María Ric. En la Cámara agrícola presentáronse al Rey más de 300 labradores, que le ofrecieron lujosas cestitasde fresa y cerezas, y Su M a j e s t a d conversó con ellos afablemente. D e s p u é s d e l al- ft. 1! 1 CON EL TEMPLO ueron- nistro anees, 1 pi- eComité Expoer, fué iza de do el cial, y 1 déla f s V 1: -5 Sí 5 í 7 S. M. EL REY EN LA COKRJDA DE TOROS DE ZARAGOZA EL REY LLEGANDO AL PALACIO ARZOBISPAL Fots. Goíii r toro Expor- Eranio sus L c o mr. Palo des: io- es dad. bró el i, i, organizado por el gobernador civil, y después fué al teatro Principal, ocupando el palco del Ayuntamiento, habilitado para palco regio. El aspecto de la sala era brillantísimo, dejando el teatro á las doce á ios acordes de la Marcha Real, que el público escuchó en pie, aplaudiendo y vitoreando al Rey. Al día siguiente asistió D. Alfonso á las exequias que con gran solemnidad se celebraron en la basílica, y en las que el ilustre orador sagrado Sr. Jardiel pronunció un elogio fúnebre grandilocuente. En el campo del o se efectuó una gi- an parada, en la que tomaron parte los regimientos de Infantería de Aragón y Galicia, el de Caballería de los Castillejos y los de A. rtilleríaé Ingenieros al mando del general Viana. S. M. acompañado del ministro de la Guerra y los generales Ecliagüe y del Río, presenció las maniobi as, y visitó luego el cuartel de Lanceros del Rey.