Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
r; T! ft- -j- r M f ¿ili j CASTA; ALVAREZ CONDESA DE BURETA ientoni. i.i i. ¿órdenes para nombrar ciiputados que fuesen á Bayona, y esto acabó de exaltar los ánimos. El pueblo alborotado se dirigió á la Icasa del capitán general distÍHguiéa dose entre sus caudillos el tío Jorge, hombre sin- instrucc i ó n pero tipo del aragonés rudo, noble y h o n r a d o obliga: on al- general á diuitir, dieron el mando á su segundo el- jeneral Morí, pero p a r e c i e n d o! e s que carecía de actividad y energía, se aclamó al noble a r a g o n é s José Palafox Melci, quien tuvo el talento de rodearse de personas aptas para dirigirle ó auxiliarle en su m a g n a empresa. Convocó las Cortes, y robustecida con sus acuerdos s u autoridad, comenzó á juntar anuas y pertrechos y organizar fuerzas. El 14 de Junio se dirigió el general Lefebvre Desnouetes con esperanza de ocuparla fácilmente en vista de sus escasos medios de defen. sa sin poder sospechar la heroica resistencia con que sus habitantes h a b í a n de a s o m b r a r al mundo. El 12 de Agosto, después de volar el monasterio de Santa Engracia, el ejército sitiador se retiraba, caminándolas tropas, dice un historiador francés, con el corazón lacerado, mostrando lamas honda tristeza en sus semblantesy huinillados hasta el extremo por verse obligados á retroceder ante soldados á quienes tiiiían en poco El 20 de Diciembre v o l v i e r o n los ejércitos franceses á sitiar á Zaragoza, la que no consiguieron ocupar hasta el 20 de Febrero, después de arruinados sus edificios y muerta la mitad de su población y tras una defensa de la que dicen los h i s t o r i a d o r e s franceses; N i n g ú n otro Sitio podría presentnr la historia moderna que se pareciese al de Zaragoza. La alteza de ánimo de sus moradores fué uno de los más admirables espectáculos que ofrecen los anales de las naciones. Entre los héroes de aquella l u c h a figuraban militares retirados como Cerezo, sacerdotes como Sas, mujeres del pti. eblo como Agustina Zaragoza y Casta Alvarez, y aristocráticas como la condesa de Bnveta.