Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MESA RLVUCLTA pófagos tejer de una forma particular estas pajas para adornar los mangos de sus cuchillos. Estos trenzados producen un efecto de gran finura y originalidad. A su vuelta á París, el joven explorador tuvo la idea de utilizar aquella labor que había aprendido, para el adorno de los objetos de toilette de la mujer. Grandes trabajos tuvo que hacer hasta adiestrar los operarios que necesitaba, y á fuerza de perseverancia ha conseguido convertir en lucrativo negocio en Europa una industria primitiva de los antropófagos africanos. A IONOPOLIO DE El Ayuntamiento de Ostende h a LA MUSJCA impuesto durante muchos a ñ o s una contribución al derecho de tocar el organillo por las calles. Un mendigo para adquirir este monopolio pagaba la suma anual de 1.701 francos. OMO NOS CONS- Hay quien asegura que estamos TI PAMOS grave error cuando creemos que nuestros constipados proceden de la humedad ó del frío. Observaciones numerosas prueban que este padecimiento proviene de los microbios. líOS que defienden esta opinión alegan que en el círculo polar ártico donde el frío aprieta de firme y dura sin interrupción, no se constipa nadie, porque esta región no es favorable al desarrollo de los microbios infecciosos. Hechos elocuentes vienen á confirmar esta afirmación. En Spitzberg, sir William Cooway y sus compañeros de expedición no se constiparon jamás, aunque estuvieron siempre mojados y sometidos a l a s mayores privaciones; pero desde que llegaron á la costa donde se encontraban las personas que dejó Andree, pagaron su tjibuto á la temperatura más dulce y tuvieron constipados violentos. Nanseu y sus acorLpañantes se salvaron completamente durante toda su exploración polar, y fueron ata- cados en cuanto se pusieron en contacto con la civilización. En el Himalaya ni Cooway ni los suyos se constiparon tampoco mientras anduvieron por la montaña, pero desde que llegaron á un pueblo frecuentado por algunos europeos, se vieron invadidos seriamente. En una palabra, que el constipado no nace espontáneamente del frío, y se comunica de una persona á otra, de una á otra casa, de uno á otro pueblo. I,o s largos viajes por mar, la vida de campamento, la estancia en un lugar donde la ventilaciones perfecta, tienen las mejores condiciones para la inmunidad contra los resfriados. por esas terquedades de mi tenaz esposo, tenemos con frecuencia reyertas y alborotos. El santo la oyó atento y la habló de este inodo: -Si mi consejo esperas, te le daré m u y pronto: Cuando dos se han unido para vivir dichosos, no será el uno terco si no lo fuere el otro, pues claro es que en el mundo nadie porfía solo. EL MEDIO AMBIEN r- ¡Pero qué mundo! -decía una tenca. -No hay un ser que rinda culto al deber; todo es maldad y falsía. El vicio, con su impureza, mancha á todos por igual, y no hay virtud, ni moral, ni dignidad, ni nobleza. -Yo creo que hay algo b u e n o dijo otro pez. ¿No concibes la bondad? -No. ¿Y dónde vives, que así piensas? ¡En el cieno! JOSÉ RODA O CHISTES Y CARICATURAS RENGLONES CORTOS LA TERQUEDAD A un santo, que tenía fama de milagroso, le dijo uua casada con lastimero tono: -No desoigas mis súplicas y haz que mi pobre esposo, que, aunque es casi un bendito, es terco como pocos, corrija ese defecto que le hace tan odioso. Como yo diga blanco él dice negro, y como yo insista, mi marido sigue terco, y no hay modo de lograr convencerle, porque como él no hay otro, Y siendo, por fortuna, felices como pocos, EN EL CUARTEL- ¿Natural? -De Zuera. ¿Partido? -Socialista. ¿Y qué entiendes tú por ser socialista? -Pues... pagamos un real cada semana, y los domingos nos echan un discurso.