Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
fílESARLVUCLTA la puerta de una tienda que valía un franco. Gluck se apresuró á indemnizar el daño y entregó u a a moneda le dos francos al comerciante, el cual le dijo: -El caso es que no tengo un franco suelto para darle la vuelta. Saldré á cambiar... -No... no se moleste- -repitió Gluck, -romperé otro y cuenta redonda. C H I S T E S Y CARICATURAS CINCERIDAD Ruperto compra una cadena de doublé, y le pregunta al comerciante por su duración. El comerciante le contesta con la mayor formalidad: -Tiene usted cadena para toda la vida. Apenas transcurre un mes. Ruperto advierte que el dorado desaparece y la cadena se queda horrorosa, y con verdadera indignación se dirige al comercio donde la compró. -Me ha engañado usted miserablemente. ¡Caballero! Yo no engaño á nadie. -A mí sí. Me dijo usted que tendría cadena para toda la vida. -Confieso á usted que el engañado soy yo. El día que compró usted la cadena tenía una cara que nadie hubiera creído que pudiera usted vivir más de quince días. Calínezse lamenta con un amigo de que el banquero Regúlez le ha negado la mano de su hija. ¿Por qué razón? -Porque yo no puedo vivir con 2.000 duros al año. ¡Cómo! ¿No puedes vivir con 10.000 pesetas al año? -No. ¿Por qué? -Porque no las tengo. NA RAZÓN PODEROSA UESTION DE OLFATO IrC decía á uu mendigo ciego un amigo suyo: -No teniendo perro, ¿cómo te las arreglas para volver á tu casa? -Es cuestión de o l f a t o e respondió el ciego. -Sigo la acera arrimado á las tiendas, y en cuanto huelo dos veces á queso, tres á botica y cinco á vino... vuelvo á la derecha y estoy en mi casa. INGENUIDAD- -Creo que yendo los niños con usted, no correrán riesgo alguno. -No tengas cuidado, mamá, siempre nos acompaña un soldado. u CONOCIMIENTOS ÚTILES Para dejar como nuevos los cubiertos y objetos de plata, se preparan unos polvos, mezclando: Alumbre 25 gramos. Crémor t á r t a r o 25- -Blanco de España. 25- -Estos polvos, bien tamizados y bien revueltos para que la mezcla sea completa, se conservan en un bote de hoja de lata, cuya tapadera cierre herméticamente. Cuando se quiere limpiar la plata, se empieza por pasar una esponja empapada en agua de carbonato de potasa, ó en una mezcla de agua y de álcali, en partes iguales, á fin, de quitar toda la grasa. Se aclaran después los objetos con agua pura y se sgcan ligeramente. Deslíase entonces en agua una pequeña cantidad de polvos, y se obtendrá una papilla, que se extiende con un trapo fino ó un trozo de gamuza usado, y se frota la plata en todos sentidos. Hecho esto, se lavan en agua clara y se deian secar en serrín fino de madera. DLANQ UEO DEL MARFIL En una disolución de agua y ácido sulfuroso se bañan los objetos de marfil y á las dos ó tres horas de inmersión recobran su blancura primitiva. LIMPIEZA DE LA PLATA R E N G L O N E S CORTOS lylorando te llamo á voces, pero te llamo y no llegas; ¡qué lejos debes hallarte, pues lloro y no me consuelas! Hasta el agua que ahora bebo me va resultando amarga; jel agua, como mi vida, a voy mezclando con lágrimas! BUENA ENMIENDA- -Veo con gusto que no rompe usted tania. vajilla como antes. -Lo mismo, señorita, sino que me callo como una muerta. i;