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Mnclias de las f u e r z a s de este tercio s e hallan d i s e m i n a d a s en los puestos de la B o m b i l l a Concepción, Chamartín. Pozas, Guindalera, T e t u á n Campamento, Piqueñas, Casa de Campo, puente de Segovia, Peñue: las, N u e v a Num a n i a puente de Toledo, Museo de Pintura, Pre: idencia del Con, sejo, Congreso y hospital de San Juan de Dios. Entre la brillante o f i c i a l i d a d de este tercio, -figuran e l valeroso teniente don- Rafael I. ópez Montijano, quien Tí í V escaso haber, pidió y obtuvo autorización p a r a adoptar un niño de cuatro meses, cuya madre murió asesinada por sumando, el cual se s u i c i d ó después. Como á pesar de hacer más de medio siglo que se i n s t i t u y ó la Guardia civil, todavía carece de cuarteles propios, la fuerza del 14.0 tercio está alojada en el antiguo convento de la calle del Duque de Alba, en la que fué Casa de los Micos, situado en la Puerta de Toledo, y en un pabellón del EL CABO PÁRAMO C C N SU NUMEROSA FAMILIA EN EL CUARTEL D E LA PUERTA D E TOLEDO luchando en u n a cueva, cuerpo á cuerpo, con el célebre bandido el Cristo, le dio niiierte, y el capitán D. Enrique Veloso Cardiel, autor de unmodelo de rampa portátil para transbordar, embarcar y desembarcar los caballos, nosólo en las estaciones, sino en cualquier parte de la vía férrea. También ha ideado el Sr. Veloso dos inodelos de perchas portátiles, una para las monturas y otra para el equipo de los guardias montados. Por el primero de dichos inventos fué premiado dicho capitán con la- cruz d e l M é r i t o militar pensionada á propuesta del Estado Mayor Central. Figura, asimismo, en este tercio el cabo Páramo, el cual no obstante ser jefe ide una numerosa familia, á la que mantiene con su UN T? ots. B y TL Palacio de Bellas Artes. Los dos primeros edificios se están hundiendo lenta, pero continuamente. Como los citados cuarteles provisionales carecen de pab e l l o n e s para los guardias casados, éstos viven diseminados p o r los barrios extremos de Madrid, teniendo que. g r a v a r su presupuesto cr- i el importe del alquiler de viviendas, no obstante que el Estado les abona 10 pesetas por plaza para subvenir á aquella atención. En los cuarteles donde se alojan las fuerzas de este tercio hay establecdios economatos, en los cuales los guardias pueden surtirse de los artículos de primera necesidad á precios económicos. Esto resuelve un problema de economía para los guardias. JVl. S. l RrSO