Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
oradores, conquistadores, semidioses, humanidad superior. Se acercan y cambian impresiones en voz algo sorda, perceptible, sin embargo. La sombra de Or í ¿Qué es eso? ¿Vuelve el tedio á dominaros? Aquí de la lira de oro. Os cantaré mis versos, oiréis un himno que no conocéis aún. turaleza del alma, de la índole del amor expresada por la contemplación. ha. sombra de Sácrates. -Mejor sería disertar de moral y de política. Son cosas más inmediatamente aplicables al bien Star y á la utilidad de los ciudadanos. La sombra de Q ceróii. De política especialmente, I rt I I I los talones alrededor de los muros de Troya, ¿te entretenía la música? A mí, seamos francos, no es cosa que me divierte mucho. Y el bueno de Orfeo, cuyo mérito reconozco, se pone pesadito con sus himnos y sus arpegios. No me extraña que las mujeres del monte Rodope le hicieran pedazos. La s o m b r a de érfor (confidencialmente) -En cuanto empieza á preludiar, el sueño invade mis párpados. Sólo de pensarlo... ¡Aaaah! (Bosteza. La sombra de F ¿a ¿ón. ¿Por qué no disertamos, como se acostumbraba en mis sobremesas, de la na- de política. Sin política no hay patria. La política romana de mi época fué la causa de que... La sombra de Mano Jwtoraw. ¡Válgame Júpiter! Ya se prepara éste á endilgarnos por centésima vez su historia. Va á salir á relucir lo de mi enojo por sus últimas arengas, y lo de las listas de proscripción, y lo del presagio de los caervos, y lo de cómo tendió la garganta para ser degollado más pronto, y lo de las bofetadas que le descargó mi dulce esposa Fulvia á