Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
¡Qué sonora, qué sonora vibra el arpa bendecida de la plácida ilusión! ¡Cómo llora, cómo llora, al romperse su cordaje, nuestro pobre corazón! En la vida hay una donde todos los humanos toman y oi ganizan grata abstrayéndose en el ritmo de las orquesta parte con placer fiesta ansias de su ser. Unos tocan blandamente expresando con dulzura su placer y su dolor, como el canto de una fuente que inmutable llora ó ríe con susurro halagador. Otros lanzan ondulantes finas notas de ironía con sutil felinidad, y otras huecas y vibrantes surgen locas é imponentes pregonando vanidad. En arpegios vigorosos unas trazan el despecho, la venganza y la pasión, y con ecos melodiosos otras dicen sus ensueños, palpitando de emoción. Temblorosas ó atrevidas unas hablan de nostalgias y otras hablan de placer, y al vibrar estremecidas unas son gritos de angustia y otras ayes del querer. Unas, tímidas, revelan la abstracción del alma pura que persigue lo ideal, y ruidosas otias vuelan con la impúdica alegría de la ardiente bacanal. En la extraña sinfonía se percibe el aleteo del gozar y del sufrir, porque todos á porfía dan al viento los quebrantos ó la paz de- su existir. Cada ser, enajenado, se entusiasma con el ritmo de su nial y de su bien, y hondamente ensimismado, piensa oir el dulce arrullo de las auras del Edén. Mas ocurre con frecuencia que las cuerdas de las arpas dicen tristes: ¡Bien está! Y al saltarse con violencia nunca, nunca se componen; nunca, nunca vibran ya. De la orquesta de la vida pronto arrojan al cuitado que no logra distraer con voz dulce ó dolorida dando al viento locamente su dolor ó su placer. ¡Ay de aquél que en triste lloro genio excelso, sume al alma cuando muerto vio su afán En su espléndida arpa de oro las arañas de la envidia sus cortinas tejerán. I Qué sonora, qué sonora vibra. el arpa bendecida de la plácida ilusión! ¡Cómo llora, como llora, al romperse su cordaje, nuestro üobre corazón! PEPITA VIDAL DIBUJOS DE VÁRELA