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zonte flotan inciertos velos, como niebla de humo; un polvillo pálido desciende lentamente amortío- iand mas aun la escasa luz diurna. Poco á poco el polvillo se convierte en granitos de maná, TueÍo eTcopos I n o s hl fíí n t f P 1 7 r í Manquea. Diríase que el aire blanquea también A lo tóos, unTnfin to b anco junta al cielo con el suelo Nieve dondequiera, nieve hasta perderse de vista; inmovilidad v mut smo í e n c t s o l ía m u e r t a P en volviese elveloT Pasan meses y meses; viene la primavera; la negra gleba humea y se esponiabaio el sol de bril- diiéra esTá Tocnf? f 7 n í f T l f Ivientan; dije rase q ue la stepa ríi y que s p l w o s T l J deslizarse sus abrigos de rica peletería y se asoma á la ventana. No muy distantó ¿oTel l i r Z n r e f T ¿r T r P T í r t Jerusalén, s que van á s L b r a i el m g o y e U i n o monjes, cosacos, ¿a j que llevan a hombros sus pequeñuelo, s. Y canta sus querellas con la esperanza de que alguien la o! ga y fije en la ventana una miradl de piedad. Nadie i r e s c u c h a nadie se vuelw, excepto un viejo vagabundo que al crepúsculo pasa cerca de las tapias del jardín T f í I encerradoP- pregunta el v i e j o H a s cometido, sin duda, un crimen o d 7 a V á l v Í m é! -c r? s o S S P l Za me- -Si te odia nuestro padre el Zar, será con razón y justicia. -Sm razón; por capricho me aborrece. s i e m p r í r S s í t e y íaíla. P comprender al Zar ni á Cristo, Zar del cielo, y ambos tienen d 7 n f t T J despacio, como si luchase todavía entre un impulso de compasión y el convencimiento de que a el, pobre mendigo errante, sólo le toca postrarse al oir el nombre del Zar La emparedada le r f e le llama, dándole nombres de cariño. Una cuerda que el viejo arrojase á su ven ana, ¿X f i b e r t a d if sa vacion. La tarde iba cayendo, la luna se alzaba encendida y redonda, el vagabundo ya se confundía con el gris de la sombna estepa allá en lontananza. Y entonces la Zarina a s o m á n d S i r t e L r ventana de K cual siempre había huido la que cae al cementerio, tendió los brazos 4 n transporte de L o r hacia los túmulos faKad estSÍ J removido, relleno de muertos! EMILIJ. P A R D O BAZAN DIBUJOS DE MÉNDEZ BKINAA