Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ANO x v n MADRID, 3i DE AGOSTO DE 1907 é po NUM. 852 rtS fir: m X! w ácS v j s u MAJESTAD LA ANARQUÍA l A aparición del anarquismo, que se dice cosa moderna, es probablemente coetánea de la aparición del hombre en la vida terrestre. Y aun contaba con precedentes en la vida celestial, puesto que hubo le giones de ángeles rebeldes que negaron la autoridad de Dios. Pero en el principio de la humanidad, el anarquismo existía en estado puramente espiritual, en lo profundo de la conciencia y de los deseos, y no en potencia activa ni en manifestación externa, porque el hombre primitivo andaba, como los demás animales, sometido á una autoridad: la del más fuerte. Así es que la región de Ideolandia, aunque no gozaba de todos los adelantos modernísimos, tenía tamoíén SU correspondiente partido anarquista. Y siguiendo lo estatuido en la sabia Constitución del país, la cual mandaba que cada ciudadano se gobernase por sus ideas y se aplicara sus propios principios políticos, los anarquistas buscaron, como los otros partidos, su coto cerrado, su isla separada donde establecerse y regirse á medida de sus gustos y aficiones. La isla que habían de poblar distaba de la capital como unas 300 millas. Embarcaron, pues, en cierto buque de más que mediano porte, porque no menos necesitaba el número de emigrantes y lo largo y no fácil de la navegación por el mar revuelto y las corrientes encontradas de los canales del archipiélago. Iban á bordo, no holgadamente, hasta 500 pasajeros, parte hombres sweltos y parte cabezas de familias con L