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C; 3 k -f n Adensado el azul del cielo extático; -leonada, por el sol, la taciturna- -selva de Lesbos, -la caligie estival obtiene un triunfo; -se suda el quilo. -El temblor musical del agua fresca- -dé fuentes albeantes, supremamente armónicas, -nostalgian la paz tórrida y eurítmica- -de magnolias erectas, -de mirtos, de ciclaiinos y de adelfos; -olores enervantes, -perfumes de infinito, -oro primaveral, higos de Smirna, -moscatel en agraz, melones glaucos, -vides pomposas de sombra recatada, -augúrales parábolas lumínicas, -sacros escarabajos, -azulado claror, floresta helénica, -ramas dolientes, crisantemas tristes, -anémicas clávelas y Jacintas, -morbosas pensamientas y geráneas, -nardas cloróticas; -la mansa selva trepa- -por una gran tapioca de ladrillo- -que circuncida á un iiuerto, torneándolo, -y llega hasta la parte más altea; -un rebaño rebaña las siringas; -las ranas apopléticas y miopes, -incorsetadas- -y libres de pescantes que las pesquen, -dan salterios muy altos- -y cantan, sin cesar, las más cantábricas. ¿a hetaira Lais de párpados eméticos, -célere ninfa, cuyos ojos se bañan en belleza- -y n impudor sagrado, -quedamente en el huerto se introduce- -vestida con sus propias desnudeces... -rosas de carne, manos eucarísticas, -testa tremante, en gemas enjoyada, -piernas egregias, seno crepitante, -nacáreos lineamientos armoniosos, -estrábico latir de los deseos... ¡Anda la vértiga! -I ais macula el verdor con sus sandalias- -y camina hacia vértices ignotos- -como atraída por misterio druico- -de las cosmogonías orientales. -Amarrado á una noria- -á un efebo se encuentra, -delargo pelo y afeitado morro, monóculo con cinta funeraria, -levita con enaguas por faldones, -chaleco rutilante- -y botines albosos. ¿Quién eres, que en lugar de un paquidermo, -la noriamueves y la huerta riegas? Pues, yo, Xais de mi vida, soy un glauco- -al cual las Musas dieron por castigo- -estar regando el huerto- -hasta ver si es verdad algunacosa- -de cuantas expelí peñolizando. Serían desatinos. Oye y juzga: -En mis escribires- -todo fué opalente, -lilial, añorante, -flácido y doliente; -doliente la rama, -doliente la angula- -doliente la perra, -doliente la muía, -dolientes los mares, -dolientes las ondas, -y no escribí u n verso- -sin mentar las frondas, -la Iwna tibiosa, -desgranes del día, -el ave que plañe- -y que trunco pía, -colores que besan- -con fervor osiánico, -mosco ronroneante, -reposo dinámico, -silencios precoces, -glaucas palideces, -pausa religiosa, -tristes dejadeces, -colores enfermos, -blanco desolado, -sapo irreverente, -canario orquestado, -las abejas místicas, -libélulas gules, -sitios cristalinos, -nígelas azules, -fuerte reciedumbre- -urdimbrados nidos, -frutos dulcidosos- -y madurecidos Pues si has de sacar agua de la noria- -en tanto que Natura no demuestre- -que no son desatinos tales frases, -ya tiene para rato el melenudo. -Y asi diciendo, I ais volvió la espalda. -El glauco sigue, en el lendel, girando. MELITÓN GONZÁLEZ