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CONVENTO DE SAN P A S C U A L EN VILLARREAL BAILÓN r ÍSlIíiÜiÍ! p n 27. de Abril de 1681, en presencia del virrey de Valencia, los principales magnates, el P. General de la Orden Franciscana y numeroso público, fué trasladado con gran solemnidad el cuerpo de San Pascual á su actual sepulcro. I5 ste fué fabricado por los hijos de Villarreal, á expensas de valiosas limosnas que á los frailes enviaron personas piadosas, especialmente el virrey y el obispo de Gaeta, entusiastas del santo; este prelado, en unión de los duques de Gandía y de Cardona, cjuerían costear ellos solos el sepulcro, pero á ello se opuso el pueblo de Villarreal que, por suscripción, quiso elevar ese monumento de arte y de piedad, que admirarán los siglos venideros. El año 1 S 99, con motivo de la peregrinación nacional á San Pascual, presidida por el Rey, y de la declaración de patrón de los Congresos eucarísticos que el Papa León X I I I hizo á San Pascual, Mesen Domingo Bayer, tío del actual alcalde, por su cuenta doró el sepulcro con oro fino. El cuadro que cubre el sepulcro fué pintado y regalado por D. Miguel Balle. ster, hijo de Villarreal. La valiosísima lámpara de plata con relieves de oro que pende en el centro de) camarín, la regaló doña María Teresa de Silva y Toledo, duquesa de Alba. Dicha señora regaló también el vestido de espolín de oro que cubre los restos del pa. stor de Torrehermosa. Ea capilla está puesta bajo el patronato real, 3- f: v, por eso aparece el escudo de España esculpido en las puertas ele la iglesia y junto al altar. El virrej- de Valencia tomó posesión d. e la capilla solemnemente en nombre de S. M. El cuerpo de San Pascual ha sido visitado por muchos monarcas. Desde que supe las preces elevadas á Roma desde Alemania para conseguir una visita á la celda del pastorcillo cíe Torrehermosa; desde que llegó á Villarreal el Rescripto de la Santa Sede permitiendo mi entrada en la clausura del convento, conté las horas hasta llegar á ese bendito rincón, nido de místicos amores, que un humildísimo lego franciscano santificó con sus virtudes. Eran las diez horas del martes 13 de Noviembre, cuando, tras larga espera y gran combinación de recados, toques de campana, cierres de puertas, órdenes y preparativos, me fueron franqueadas las puerta: s del antiguo convento de franciscanos, hoy clausura de monjas. En los claustros de abovedados techos, vese expuesta extensa colección de cuadros que representan las más memorables anécdotas de la biografía de San Pascual. En uno de los patios se