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LOS CABELLOS DE OSO C NC ONES DE N OS El r e t r o tiene la nina divino como su cueroo como la flor de gr n i d o tiene sus libios de uego como las aguah azi les tiene sns ojos de cielo pero más hernio os uen tiene tiene los cibellos Su voz es dulce j a m i ite es amoroso su gesio y el alma la tiene heimosa como su rostro hechicero pe o más bellos qi c todo tiene tiene sus cabellos Rublos rublos con o espi con su cinta a ¿1 su ecos Hebras de sol poi lo fino finos como el pe isa nient Como un torrent ae oío cuándo se los deja sueltos ¡QueLert l o s i i a qi ehern s qué hei de cal ellos Piendido es a de la mi i prendado un galán apuesto También ella e la prendada prendada del caballero El le iice enamoiido le dice con embeleso Me encantas con i d il ura y con tus ojos de cielo me encantas con lu son sa y con tus lab os de luego peí o no me encanta nada nada como tus cab ños Como tus cabellos ae oro dorados son mis ensueños Guando j a seas mi esposa me reciear con ellos IvOS alisaran mis mano los perfumaran mis besos Para mi sueno mas dulce de cabezal los deseo ¡Para que me ate i las manos te los pido SI me mu ro La nina esta en ocioi ada la nina guarda silencio, no se despegan sus labios, uo alza sus oj os del suelo; pero. su amor y su diclia salen al rostro hechicero, en el carmín que lo enciende, como alborada en el cielo... II Muy mala tiene á su madre la niña de ojos de cielo, la de los cabellos de oro, la de los labios de fuego... Y la niña, atribulada, ha ido tempranito al templo, y llorando y de rodillas, á la Virgen del Consuelo por la salud de su madre le ha ofrecido sus cabellos. Ya tiene buena á su madre la niña de ojos de cielo, la de los cabellos de oro, la de los labios de fuego, y su promesa ha cumplido con la Virgen del Consuelo. En ras en ras se ha cortado la mata üe sus cabellos, y en el altar de la Virgen ha ido ella misma á ponerlos. En el camarín parecen, con su cinta azul sujetos, hecha un haz de fina seda la propia luz de los cielos... pero... cuentan que la niña llevaba el rostro hechicero ¡más blanco que una azucena cuando volvía del templo! Vi TE MEDINA