Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
m ti i li4 V íTy t; v Jfi. -J -r f Itns i JVíñar Je manos blancas finas como la seda, acabas de dejar el blando lecho y andas lánguidamenle por el jardín, mirando el césped, abstraída y melancólica, como si en la mañana cálida despertase también tu alma de virgen. A iña de manos blancas, has cogido una rosa de pérfidas espinas... ¡Absorta, no reparas que entre tus dedos tienes la más encantadora de las flores, pero también ¡oh niña! la más cruel de todas. JViña de manos blancas, finas como la seda, con embeleso miras á un gallardo mancebo que ronda tu jardín y cuyos ojos bellos en ti se fijan expresivos... El dulce aroma de la rosa aspiras... ¡Oh, pobre niña lánguida, te hieres y suspiras! VICENTE M E D I N A DIEÜJO DE A. DUmONT it É r