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4 K (Á o A C ORGOjo Martínez, después de licenciarse en Sata mandra, se enamoró de Luciérnaga Pérez, amiga suya de la infancia y sardina carnal de D. Leopardo Canseco, acreditado ortóptero que. tiene tienda de sainos frente al Cangrejo de los diputados. Mas Gorgojo estaba: casado con a Ivópez, la hija de Xin caballo- erizo de S. M. por más señas murcielago del propio Murcia. Ciervo día (el día lince de Enero) la pobre Vaca, después dedesaj unarse con waa. jircifa de cachalote f on. pedazos d -canguro, u n a ensalada de ÍÍ ZÍ ÍS; y una copa de champagne codorniz, cuya botella descorchó con un tiburón, se asomó a l a calle dándose gran mono con una carpa de raso muy larva que había estrenado el día de su boa. Aunque á Gorgojo le dolia un ffl i7, dijo que iba al Conejo Supremo de la Guerra, y salió después de oir á svi mujer estas frases ¡No puedo vivir sin íití... ¡No te engañaría aunque me pretendiera elejanta En cambio Gorgojo era un ce? iguado; porque en la calle le esperaba una tal Filoxera Gómez, corredera de alhajas, que tiéíie más sabiduría que Salmón, y que siempre balkna d. e sortijas Ñ o me g 2; j- de repetir á usted- -dijo á Gorgojo- -que te? ica cuidado y no zorra tanto, que al fin y al pavo, de usté se. r Luciérnaga. I o demás es... ánade fastidiar. Saque usted de la gaviota billetes de pez en cuando; pero como se contenta con joca cosa, no es preciso q u e tigre usted dinero por ella, que aún así es incapaz de darle ningún camello. -Habla usted Mena de ratÓJt y me doy por vencejo- -la dijo el infiel. -Perro no va. e grulla usted, porque usted se mosca por todo y suele tomar el tábano por las hojas. -Reno; me na bicho la chiva que si su tío la salir, le espera á usted junto al cisne d é l a Puerta de Chocha. y ¿De modo qu- e yo corzo el bacalao? -Sí por cerdo Vaquita López lo había oíao topo desde su halcón, aunque la impedía mirlo bien el ruido de la oropéndola de su reloj de cuco. ¡Pobrecilla... Sumaniente cogujada, porque ardilla en celos, montó en hidi a y la sentó mal el cachalote; tanto, que aunque había tomado QÍ ir 3. pulga, cuyes anuncios venían insectos en toros los periódicos, cayó en la cama (en la que estaba m u y mal por langosta que era) y allí murió de wapólipo miserere, sin lanzar un grillo, no obstante la tortuga de que era víctima. ¿Cabra pasado? -se preguntaban las co. del barrio. Ya avestruz lo que son las cosas! -dijo una de ellas á ostra. -Yo colibrí desde luego que Gorgojo no era liebre, que estaba casado en segundas ¿f z- sí. A ese- -añadióMP. a. ternera- -no le. salvaniel á ese le hemos de ver tocando la pantera por esas c a lies, y cuando nos. pida una. li- morsa, le diremos: Dios le cotorra, hermano. JUAN PÉREZ ZÚÑIGA id m 3 r c K R 0 m