Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ESGRIMA. FEMENINA L j 4 k L AMÉNTASE un distiagtiido periodista francés de que en su país, donde la esgrima constituye el d e p o r t e n a c i o n a l no h a y a sino muy pocas m u j e r e s campeonas. Precisamente, d i c e la esgrima pide más agilidad que fuerza, y mucha travesura. Cosas de que no carecen las mujeres. No hajr deporte, según él, ni juego tan interesante, así que las dificultades de princi DÍo han sido dominadas; ni la ÍDicicleta, ni el poker, ni el tennis tienen tantas combinaciones ni dejan papel tan importante á la inteligencia. En realidad, l a escasez de esgrimidoras obedece á esas citadas dificultades del principio. Bastan unos días de apren- dizaje para poder jugar al golfo y al tennis, lo bastante para divertirse; en la bicicleta no se tarda en adquirirla estabilidad necesaria p a r a poder pasear; pero en l a s armas, antes del primer asalto, hay que pasar dos meses de penosos ejercicios, y hasta después de un año de nráctica no se llega al interés verdadero de la esgrima. Y si en vez de compararla con estos deportes de puro recreo, se comparara con el baile, que ofrece un interés pecuniario como profesión, todavía se explica mejor el exiguo número de mujeres que se dedican á un deporte que no suele producir nada. I os hombres aprenden á tirar al florete y la espada por tradición, por higiene y porinstinto de conservación, ante la contingencia de un lance; pero las mujeres no tienen tal tradición, encuentran otros deportes igualmente higiénicos, y no t i e n e n que pensar en duelo alguno. Es, pues, admirable la vocación de las que á la esgrima se dedican, muy escasas en Francia y ba. stante numerosas en Inglaterra. Bn Paris han llegado á dist i n g u i r s e en la esgrima las hijas olas esposas de los maestros de armas. Mnie. DumontVerner era notable; su juego, sólido y viril, la valió condecoraciones extranjeras en dos tourne es que hizo por Europa. Mlle. Delage- Ruzé, sobrina del eminente profesor, tenía una serenidad y un aplomo prodigiosos, y en una famosa sesión en el G- r a n d- H o t e l en que tomó parte, acertó con un golpe