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PARA TODOS LOS GUSTOS j N ocasiones frecuentísimas se han lamentas t e do y se lamentan muchas personas aficiona 11 das respectivamente á las diversas clases de obras que dentro del género teatral se incluyen, de la extraña confusión que reina en nuestros coliseos, y no les permite saber de antemano y á ciencia cierta dónde cada una de ellas puede acudir sin temor á engaño, para buscar la satisfacción de sus particulares gustos y aficiones. Porque es, en verdad, cosa triste, cruel y mortificante ir á un teatro cualquier día con la esperanza de pasar un buen rato y con la ilusión de encontrar emociones artísticas ó impresiones regocijantes conformes con nuestro modo de pensar ó da sentir en materias teatrales, y sufrir, sobre una completa decepción, el martirio de tener que soportar lo que en vez de conmovernos ó de deleitarnos, sólo sirve para producirnos indignación ó aburrimiento. Y como para ello ha habido que pagar, á veces con exceso, el importe de la localidad ó de la entrada para presenciar el espectáculo, á la decepción y al i n a r t i r i o únese a l g o n o m e n o s mortificante, cruel y triste por lo que tiene de defraudación y d e p r i mada El buen señor, que un día quiere llevar al teatro á su esposa y á sus hijas para proporcionarles honesto solaz y grato pa satiempo y, al levantarse el telón, se encuentra con una de esas obritas que ahora llamamos sicalípticas, capaces de ruborizar á una estatua, suda 3- se agita y se desespera, con el rostro encendido y el cuerpo convulso, sin atreverse á mirar á su familia y maldiciendo inteliormente la hora en que se le ocurrió la malhadada ideade llevarles al teatro. I, as candidas muchachas, con la malsana curiosidad de la irreflexiva inocencia, oyen y ven lo que seguramente no esperaban ver ni oir, y mucho menos llevadas á ello por su amoroso y respetable padre; y la esposa, pasando del asombro al espanto y á la indignación mal reprimida, ya. mira de reojo á las niñas, á quienes en aquel momento quisiera dejar ciegas y sordas, ya mira de soslayo. á su marido, á quien quisiera pulverizar en aquel instante. Todo esto sin contar con que el aturdimiento, el riíbor y la agitación del pobre señor, harto arrepentido, que ya nada ve ni de nada se entera, no sean mal interpretados por la iracunda esposa, que los achaque, para desventura mayor, á repugnante torpeza y á cinismo abominable. Por el contrario, el sujeto jovial y placentero que concurre una noche al teatro, ansioso de pasar una hora agradable de distracción y de risa, oyendo chistes ingeniosos, presenciando escenas cómicas y deleitándose con música retozona, para descanso de sus tareas y compensación de sus disgustos en aquel día, y al comenzar la obra se halla con uno de esos! melodramas comprimidos que ponen los pelos de punta, y que para ser más terroríficos están amenizados con música sabia por cualquier pretencioso Wagner del género chico, reniega del teatro y de su candidez, pierde su humor jovial y placentero, y vuelve á su casa mustio y cariacontecido, para buscar en el lecho el necesario reposo, si no sueña, en terrible pesadilla, con tragedias homeopáticas y con trompeteos vagnerianos. ¿Por qué cada teatro no h a detener su género c por qué cada obra no se ha de anunciar en los carteles, poniendo, con letras tan grandes como el título, el género á que pertenece, para que nadie pueda llamarse á engaño? Un empresario francés, al implantar en un coliseo de provincias el teatro por horas ha introducido reforma tan importante y conveniente, á juzgar por el anuncio programa, que M. Henrs Lyonnet reprodujo en la Rcvue d art dramaiique, garantizando su autenticidad. Habitantes de... E 1 teatro reabrirá sus puertas el 30 del corriente, con el propósito de procurar á todas las clases sociales alegría y esparcimiento. Con este objeto, cada día habrá funcior. e; variadas en cuatro secciones distintas. La primera comenzará á las cinco y media delatarde, para terminar la última á las once de la noche. X M A D R K S DK l. -AMII, I A las cinco y media llevad á vuestros hijos y a vuestras hijas á la sección infantil. Todo será moral é instructivo. OBREROS: Acudid á la sección de las seis y media. Descansaréis de vuestros trabajo, y veréis obras del más puro socialismo. U: lióx DE CLASES: Venid en tropel á las nueve. Se representarán obrasdecaráctergeneral para todas las clases sociales reunidas y fusionadas. SICALÍPTICOS: A las diez, sección libre. Tangos, sevillanas, d a n z a del vientre, canción de l a p u l g a petiles feímnes ¡Qu on se le disel en deshalille, etc. e t c Hay para todos los gustos y para todas las edades Si en España algún empresario se decidiera á arreglar á nuestra escena el programa del empresario francés, podría hacerlo en forma más pintoresca y llamativa, A tal hora: Sección blanca, para las familias sencillas y morigeradas, jóvenes honestas, niños, niñas, etcétera. A cual hora; Sección roja, para los aficionados á los melodramas comprimidos y a l a s tragedias abreviadas, con música á lo Guañer, como dicen algunos. sA la hora siguiente: Sección azid, para los que gustan de obritas cómicas y alegres, con música retozona y pegadiza A última hora: Sección verde, para los aficionados al género sicalíptico, con todas sus naturales y lógicas consecuencias. Asi nadie podría ñamarse á engaño; el teatro estaría probablemente más coi c irrido; el negocio seríy más seguro y el empresario se vería rico y satisfecho, á menos que el público dejara vacío el teatro, acasc en las secciones más honestas, diciendo para sí: ¡Me río yo de los espectáculos de colores! FELIPE PÉREZ Y GONZÁLEZ DIBUJO DE MEDINA VHRA