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Fuerte, sanota, robusta, de alto seno y ancha espalda, de piernas como pegollos y de manos que son garras, nadie compite con ella en andechas y esfoyazas, ni en sallar unos maíces, ni en uncir un par de vacas. Bien los mozos la conocen; bien la envidian las muchachas; y ellas y ellos aseguran que nunca hubo en la comarca moza más honrada y buena que Rosina la de Pravia, la de les rises- melguereSy la de la voz recalada... Cuando el día de la Virgen todo el pueblo se engalana y en el campo de la iglesia anuncia el baile la gaita, saca Rosina su traje que está en el fondo del arca saturado del perfume de membrillos y manzanas, y allá va á la romería con su dengue y con su falda, sus tres ó cuatro refajos que las caderas ensanchan, su pañuelo á la cabeza, su c a m i s a d e mediana. (CAVEDA. ¡Válganme el señor San Ped y la Virgen soberana si es verdad cuanto aquí digo, y si miento no me valgan! Desde Gijón á Pajares y de Colombres á Navia, no hay una moza más lista, más gayaspera y más guapa que Rosina la de Antona, que Rosina la de Pravia, a de les rises la de la voz regalada... melgueres su jubón adamascado, su collar á la garganta, sus zapatos de becerro y sus medias de hilo blancas. Su voz es la que domina en los cantos de la danza, y al bailar el xiringüelu nunca pareja le falta; pues nadie en la romería baila mejor que ella baila, ni se mueve con más garbo, ni conoce m á s mudanzas. Apenas la bella aurora, rompiendo el broclie de plata, ilumina con luz tenue las cumbres de las montañas, ahuyentando de los ríos á las misteriosas xanas que se ocultan temerosas con sus madejas doradas... Apenas el rubio Febo... (ó dicho en menos palabras) en cuanto amanece el día sale Rosina de casa cantando como la alondra que saluda á la mañana, á trabajar, que el trabajo ni le asusta ni le cansa. Cuando al empezar la noche se vuelve sola á su casa, ningún mozo del concejo se decide á acompañarla. Todos saben que Rosina tiene á su novio en la Habana, que le quiere con delirio, que le adora con el alma... Y si acaso algún valiente se le acerca y se propasa, le sucederá lo mismo que á Manolín el de Pacha: que por querer darla un beso recibió tal bofetada, que se pasó quince días con las narices hinchadas... Por eso todos respetan á Rosina la de Pravia, la de les rises melgiieres, la de la voz regalada... VITAI AZ DIBUJO DE REGIDOR