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¡S. vJJBB i, g f- EL PARQUE DE HAGENBECK EN HAMBURGO. LA GUARIDA DE LOS LEONES UN P A R Q U E ZOOLÓGICO CABA de instalarse en Hamburgo un Parque Zoológico que por su tamaño, forma y condiciones está llamando poderosamente la atención de los numerosos visitantes de tan nueva colección de ñeras. La ciudad libre de Alemania, de tan grande importancia comercial, posee el principal mercado de fieras en nuestros días. Las casas que se dedican á este extraño comercio tienen sus agentes proveedores en todas partes dedicados á la caza de animales vivos para sus colecciones. Dichos cazadores, no solamente se encargan de apresar los animales salvajes, sino de cuidarlos y remitirlos á Europa ó América desde los puertos más próximos. La conducción de las fieras al punto de embarco se nace en jaulas que son transportadas en carretas de bueyes. Las jaulas en que hacen el viaje á bordo son generalmente de madera, con uno de sus lados descubierto üara que circule el aire y cruzado por fuertes barras de hierro. Los camellos, las jirafas y los elefantes suelen ser conducidos andando al puerto, y para embarcarlos se los sube con una cabria como un fardo. En la India inglesa tienen las compañías de ferrocarriles vagones especiales para el transporte de los elefantes. Al efecto han construido unas plataformas grandes donde caben dos de ellos, y están rodeadas de una verja de hierro de gran resistencia, porque los elefantes, que luego llegan á ser mu. y dóciles, son terribles recién cazados. Las dificultades de adquisición y transporte de animales fieros, y las bajas que el brusco cambio de vida y de clima produce en ellos, parece que debían dificultar la formación de colecciones y, sin embargo, no aminoran la cantidad de ejemplares que existen en el mercado de Hamburgo. En reciente ocasión, una persona que visitó la colección Hagenbeck pudo contar i6 leones, 21 osos, 14 elefantes, 16 pumas, ocho bisontes. 27 camellos, tres jirafas 18 i a b a l i e s y u n gran número de üanteras, lobos, hienas, etc. etc. En la citada casa no solamente se conservan estos animales para su venta á los Jardines Zoológicos, sino que se les domestica y amaestra para los espectáculos. El movimiento comercial de fieras es grande en la actualidad. Además de los Jardines Zoológicos que ya existían, se están instalando y completando otros en los Estados Unidos que aumentan la demanda de fieras. Los precios de las mismas son realmente curiosos. Los elefantes, que tienen más fácil salida que los demás, suelen costar 3.000 pesetas. Los leones varían de precio, según su procedencia: los del Senegal cuestan de 2.500 á 4.000 pesetas; pero los de la Nubia suben más de precio, y por ellos se pagan 6.000 pesetas. Los