Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
r- E iSTMIM ANO 16 M ADRID. SÁBADO 6 DE OCTUBRE DE 1906 N U M 8o5 r. y a -ífe vé l j- Aw r -Í B r e t o r n o de Compostela, el juglar encontró- á unos fidalgos que se solazaban en tender redes P l de seda v e r d e a los paj arillos. Pidiéronle un cuento de amores a cambio de tresjnonedas, y eljuglar enipezó: s a be dÍpués de a pasta su vaca roja, tornaba á casa con miedo porque caía la noche. De entre una espesura de zarzales y madreselvas en flor, salpicada de bichos de luz, verdes y relucientes como- o t a s de a- u a de mar, salió Alberte, cortando el paso á la rapaza. Se quito la montera de terciope o, adornada con plumas de gallo, bajo la cual asomaban copiosos rizos color de paja centena, y pregunto: i l s í n S á f a rapaza del alma á la boca: pero su padre había prohibido tales quereres. Sabel bajó la cabeza y contestó. -No te quiero, Alberte, aunque eres muy garrido. j t, Alberte no replicó palabra. Enderezó la chaqueta que l e v a b a al hombro, apretó a cárdena y echo á a n d l r Anduvo, anduvo toda la noche, sin mirar atrás una vez sola. Y siguio adelante al día si- uiente y muchos más por la vera del río, que gime entre obscuras montanas. Cuando llego a las í S- a s polvorosas, rayadas por ringleras de chopos, vio un caserío apretado y las altas torres de una catedral, y vio también una incida cabalgata: era la rema con su séquito. La reina miró al garrido rapaz y ordenó á sus pajes: -L o s mis pajes: l a d l e de comer y beber; lavadle con aguas fragantes; vestidle de seda y grana, y I? e d ierra cuIntSpfdió de manjares y de generosos vinos; le bañaron en la cisterna de los moros;