Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
para no apartarme hoy del tema de esta conversa ción, n o debemos olvidar al ingenioso Juan Haustch, mecánico de Nuremberg, que á mediados del siglo XVI fabricaba coches muy artísticos y elegantes, que andaban movidos por resortes ocultos y corrían 2.000 pasos en una hora Claro está que no era mucho correr, y que cualquiera de los feos y modernos autos le ganaría en velocidad, y a que no lo aventajara en arte j elegancia. Nadie acertaba con el secreto de Haustch, y anos suponían que era una maquinaria semejante- ala de un reloj, de modo que había que dar cuerda al coche para que anduviera solo, y otros afirmaban que llevaba dentro dos niños que movían las ruedas, con la misma fe que el gallego del cuento aseguraba viendo el primer ferrocarril, que la locomotora llevaba los caballos dentro -Bien, pero ¿los ómnibus automóviles... -Eso ya es cosa más moderna á lo que yo sé. Al hablar de ónmibiis mítomóviles, es de justicia dedicar un recuerdo á Mr. Chuich, un ingeniero inglés -Eso es. El aparato que está encerrado en el centro, es de la fuerza de 60 caballos... -Quince ó veinte caballos más que estos otro. s ómnibus aittomóvilcs. Justamente, ...y no exhala humo ninguno. I, as ruedas son muy anchas, el peso no excesivo, la caldera está asegurada de explosiones por medio de unas válvulas de seguridad dispuestas con mucho a r t e y el movimiento es muy suave porque el coche está montado sobre excelentes muelles. ¿Y no dice más? -Nada más. -Después de tod. o, 3- a es bastante para que yo mire en adelante todas esas ponderadas novedades como despreciables antiguallas -Y hará usted muy mal. Ni todo lo antiguo merece desprecio, ni todo lo moderno es digno de admiración. Rossini, oyendo la ópera de un nuevo compositor, d i j o Ni todo lo bueno que hay en ella es nuevo, ni todo lo nuevo es bueno Algo semejante puede decirse en este caso. Los D I W G E N C I A D E V A P O a D E L O N D R E S Á BIRMINGHAM EN 1833 (De Tin grabado de la época. que en el primer tercio del siglo x i x inventó una diligencia automóvil m. ovida por el vapor. La invención, dice un periódico de la época, es de Mr. Church, y su mecanismo, sencillo é ingenioso, se aproxima á la perfección. Hace el servicio de la carrera de Londres á Birmingham, y puede contener en los asientos interiores y exte- riores hasta 50 viajeros. -Diez más que los ómitibus automóviles de ahora. inventos, como las cosas, como las personas, como las ideas, no han de estimarse por viejos ni por nuevos, por grandes ni por chicos, por estar en desuso ó por estar en boga, sino por ser útiles, agradables, buenos ó beneficiosos. Al conocidísimo verso que Boileau aplicaba á la Literatura, puede dársele amplia extensión general siempre oportuna: Totís les genres sont bons. liors le genre eunuyeux. -a F E L I P E PÉREZ Y GONZÁLEZ