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ÍEN quise defend o indefendible, pero salí derrotado completamente. Hace pocos u. s regresaba yo de Francia t n el expreso; entre mis compañeros de viaje había dos señores que me parecieron franceses por sus maneras y por sus trajes. Pronto averigüé que eran españoles. Sostuve con ellos una discusión animada. Resumen de lo que hablamos, es lo que voy á referir: -Así que, según ustedes, señores- -dije, -en España no nos divertimos; aquí nadie tiene coraje para, como en otro tiempo Don Quijote, salir en busca de aventuras; ésta no es ya la tierra de los picaros, de los aventureros, de los conquistadores... I as fiestas de toros no son lo que más emocionan... -Desengáñese, amigo mío- -respondió uno de mis compañeros; -ha pasado nuestra edad heroica; ya no hay tercios en Flandes, ni quedati Quijotes ni Guzmanes nj Riuconetes; ya no tenemos la sana alegría de otros tiempos; ya nadie se arresta aquí a acometer la empresa de llegar al Polo, como el norteamericano Wellmar, ni de civilizar las Hurdes siquiera. Los toros van de capa caída, las carreras de caballos no se aclimatan; desconocemos muchos s- ports; habríamos de reformar nuestro vocabulario para entender lo que quieren decir multitud de palabras, de juegos, de fiestas y diversiones de que únicamente saben y gustan los extran- jeros. Y añadió otro de mis interlocutores: -Hay que rendirse á la evidencia, señor; si alguna vez, que lo dudo, fuimos alegres los españoles, ahora no lo somos ni nos interesan e s p e c t á c u l o s como los concursos de esgrima, las carreras d e velocípedos, de automóviles, las regatas, las luchas. -Aquínofalta público- -contesté, -ni tampoco... -Aquí- me interrumpió uno de mis compañeros- -faltan público y actores. De E L D O C T O R S T O S S Q U E HA G A N A D O 1, A COPA H E COMER Viena vengo: yo he Ciicl- é Hu. in Tr: impns presenciado la gran carrera en que se disputaba la copa Iler Comer. El día i6 de Junio salieron los carreristas de Francfort; el día 19 del mismo mes descansaron en Viena, y desde esta ciudad partieron para Munich. Tomó parte en a carrera el príncipe Enrique de Prusia, hermano del Kaiser; la presenciaron railes de personas que desde los más apartados lugares acudieron, interesadas en el resultado. El recorrido fué de 1.646 B DE CIENCIAS, ARTES Y DEPORTES CL P R I N C I P E N R I Q U E DE P R U S I A Q U E HA TO. MADO P A R T E EN LA CaRRFR Ciiciié liei- Iiner lllusiratión