Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
mi -H- -III- -iinj G: S BARCELONA! CZí -O tS 3 iirbJiTiti en la abmid: iUL Li y títi la pu ¿cíimpestics, vk ut la cslrrtf. i friinl, i uc iin: i? hi 5 s i t t ó r k o s no sff cxpiican, á ponerles u n comcjitario dtfinitivo y A t l a r c l xrdac 3 ero toivo d e ac ud ainor todo pijlii: aj i y civil, que siente H o r a d o uor la quietud del cíimpo. Kntad, eu la iiuitaciún que h a hecho F r a y Luis e esta oda, CÚIUQ pasó, s m comprenderlo, por el procul neffotüs y cómo, conseienlemcnte. lo sus ustituyó por aquella despectiva y teológica ytuer lií. acidn del í m u n d a n a l ruido Ruido y n a d a m á s que ruido m u n d a n a l son para el religioso lírico estos í u e g o d o ñ- los que viú ayer Horacio y venios hoy nosotros t o d a la complejidad, t o d a la utilidad fecunda, toda la fueriu intelectual del fuTícionalisrao urbano. V, eutendjdos ÍÍSÍ. también p u e d o afirmaros que en estos neííoeiosi, desde los cuales t i a l m a se vuelve COTÍ nu pesto m u c h a s veces torpe v falto de clc gancia, pero siempre sincero, bu- scaí eanipo, ide- ilid. id y pocsiíi. et tá tiínibién t o d a Cataliin. -i. O c ca I E PUERTO I- c c