Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
í vi JW B fe t -íl 1- ...i vi i f t 1 i i í V m Ife 1l LAS FLORES QUE BESAN A OS hablé otras veces de aquel viejo libro de lloras que anduvo en los reclinatorios y en las finas manos de no sé cuántas mujeres de un linaje. Raído está el terciopelo azul de sus tapas oxidada la plata de sus broches, amarillentas sus hojas. Su olor es como de musgo, como de piedras húmedas, como de trozo de sándalo olvidado á la intemperie. Hay en él huellas de labios juveniles, de afilados dedos, de lágrimas tibias y pausadas, lloradas por ojos amantes. Y es un lenguaje dulce, algo misterioso que esconde á veces cosas trágicas y dolores muy íntimos, éste con que hablan desde el libro familiar las abuelas á las madres, las madres á las hijas... En aquellas hojas en blanco que solían tener estos libros para consignar sucesos íntimos, apuntar pecados ó dar forma á devotas meditaciones, una mano femenil trazó, recta y apretadamente, estos renglones; JESÚS, MARÍA Y J O S E P H Ahora es probado el milagro que decían del rosal de mi abuela doña Andrea. Es pecado pensar en lo del paje. Juntó á este rosal que tenemos por milagroso, se despidieron la última vez mis abuelos lona Andrea y don Alonso. -Id con Dios, marido mío. -Él quede con vos, señora, y os consuele é ilumine durante ésta mi partida. Fuese don Alonso con sus cincuenta y seis años á prender moriscos en la Extremadura. Quedó doña Andrea con sus veinte años y sus dos hijas. En la Puebla del Prior arrecióle á don Alonso el mal de hijada, del que vino á morir en servicio de Dios y del Rey. A, ésta mi abuela tomóle un grande amor al rosal y se le asentó cierta congoja que la hacía levantarse de noche é ir descalza á besar las ramas y las rosas, clamando que veía un paje á medio enterrar, con un cuchillo clavado en la garganta... Murió de estos espantos y está enterrada en la capilla de Santiago á la derecha mano del altar. La piedra no tiene letras, pero sí una cruz, un cuchillo y una rosa, y es la que besamos el día de los desposorios, y las monjas cuando visten el hábito. M