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¿Cómo ze había de entera, si era sorda? ¿Conoce uzté la historia? -Me la sé e memoria. ¡Tié uzté mucha grasia, morena! -Es de familia; mi agüela era lo mismo. -Ya se ve. Oiga uzté una cosa, mi reina. El otro día no quiso uzté desirme su nombre. -Y hoj- tampoco. ¿Pa qué quié uzté saberlo? -Pa no orviarlo nunca. ¿De veras? -De veras. De tanto repetí su nombre de uzté, se me va á orviá er padrenuestro. Con que... ¿quié uzté desírmeio? -Va uzté á asustase. ¿Tan feo é? -Me llamo Doiore. ¡Ole, mu bonito; er que más me gusta! Poz oiga uzté, Doiore: me voy á ir á viví á su caza de Tizté. pa nu estropea er einpedrao e su caye. ¡Llámelo uzté, pa que la confiese lo mala que es uzté! -A mí no me gustan los curas. -Pos á mí, sí; es el ofisio que más me gusta. ¿Por qué? -Porque cazan á too er que se prezenta. Oiga uzté una coza, Doiore. ¿Otra coza? Pregunta uzté má que un maestro escuela. Diga uzté. -Que esta noche no he podio dormí. ¡Habrá uzté tomao café! -No, zeñora. ¿Pues por c ué no ha podio uzté dormí? ¡Porque no tenía zueño! ¡Qué grasioso! ¿Quié uzted quearse conmigo? ¡Pa toa la vía! Oiga uzté otra coza, y é. sta va en serio. Ende el otro día, ¿cuánta vese se h a acordao uzté e mí? -Nina una. Il! plifflit- t -No se moleste uzté; dan mucho que hasé las muansas. -Más que hasé dan las mujeres como uzté. Dígame uzté una coza, Doiore. ¿A uzté no la han hablao nunca al oío? -No, señó; no soy sorda. -Dígame uzté otra coza. ¿Su ventana de uzté está mu arta? -Sí, señó; es la más arta der mundo. ¿Pero es que zu ventana de uzté da ar sielo? -Sí, señó; no tengo más que asómame y alarg- á la mano, y pueo cogerle las barbas á San Pedro. ¡La má! ¡Sí que da ar sielo su ventana! ¿Pue zabe uzté lo que le digo? ¿El qué? -Que voy á haser penitensia. ¿Y pa qué va usté á molestase? ¡Pa gana er sielo! ¡Va uzté á quearse mu delgao si hase uzté penitensia! -Güeno. niña; ¿pueo verla á uzté en la ventana? -No, señó; yo no abro nunca mi ventana. -Pos hase uzté mu mal, porque va uz. té á morirse de arfisia. -De al 9; o hay que morise. -Y yo de pena, si uzté no me quiere. ¡Pue ya pué uzté despedirse e la familia y llamar al cura! ¿Ninguna? No lo creo. -Pué uzté creerlo. ¿Pero es que uzté nunca ze acuerda e mí. -Nunca. -No me eztraña; eztá uzté mú ocupa. -Y cuando no estoy ocupa, tampoco. ¿De verdá, mi arma? Míreme usté e frente. -De verdá. ¿Pues en cjuién pienza uzté? -En el sapatero e la esquina. ¿En ese tío tan feo? ¡Imposible! Uzté se acuerda e mí. ¿En qué lo ha conosío uzté? -En que dise uzté que no se acuerda; y usté too lo dise ar revé, como la rueda e la fortuna. ¿Va uzté á inotisarme, cabayero? ¿Por qué lo dise uzté? -Porque se aserca uzté demasiao. -Pa verla á uzté mejó. ¡La má! Hasta ahora no había caío en lo presiosa que tié uzté la cara. ¡Qué barbaria! ¿Pero no le pezan á uzté las peztañas? ¡Sieixe uzté la boca, si no quié uzté que vengan las mariposas á robarla la mié! ¡Ole, y a se ríe usté! ¡Cuando uzté se ríe, paese que toa zu cara ze llena e lú! Uzté uo debe hasé nunca má que reírse.