Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
VIRTUDES Y TALENTOS o h a y virtudes? O para que se entienda mejor l a diferencia de este s i n g u l a r y este plural: ¿existe en el espíritu del h o m b r e un impulso único que obra en todas direcciones, u n a orientación general que le lleva al bien en todos los caminos y actos de la vida, ó varias y aun opuestas inclinaciones que le conducen r e c t a m e n t e por unas r u t a s y- le extravían y pierden por otras? I a experiencia d i c e que la virtud es múltiple; que hay muchas conciencias en cada ser. H a y hombres que poseen en grado heroico la A irtud del patriotismo, que aman con exaltación á la patria, y son unos perdidos que aborrecen su casa. Y los haj que tienen por modo ascético, la continencia amorosa y están desposeídos de la virtud del trabajo. Hay ladrones (y el romancero de la guapeza los cita) que fueron devotos fanáticos, y hay borrachos que son luego hombres justos 3- rectos, fieles cumplidores de sus palabras, tratos y compromisos. En suma: buenos que son buenos para algo y no para todo Y de la misma manera que hay virtudes y no virtud, hay talentos y no talento, digan lo que digan quienes piensan que el entendimiento sirve para todo. Continuamente estamos viendo industriales y comerciatites inteligentísimos para su negocio. Al frente, de su fábrica ó taller, sentados en su escritorio, son genios clarividentes. Abarcan de una mirada los complicados aspectos de una empresa, sus ventajas y sus inconvenientes; tienen hasta su inspiración de artistas para sentir el efecto y pre. sentir el éxito. Allí son políticos, diplomáticos, oradores; y en cuanto se apartan de su silla, y como si en ella y no en ellos estuviese la in- teligencia, disparatan, tropiezan, no saben discurrir dos minutos con claridad ni pronunciar dos palabras con sentido; y al que no se le escapa una peseta de entre las manos, se le escapan mil sandeces de la boca. Y vemos, al contrario, sabios profundos, maestros en la ciencia glorificados en vida, escritores que educan á los pueblos, quetransfonnan la moral, que hacen revoluciones en el espíritu humano, que son aclamados como lumbreras del entendimiento, y ni el sabio de ciencia universal posee la ciencia de hacer una peseta, ni el escritor, gloria de las letras, puede extender una de cambio. Vemos artistas que á duras penas. supieron aprender á leer y escribir, y luego son prodigiosos en la música, inventándola ó interpretándola, y maravillosos en la escena, penetrando caracteres históricos ó psicológicos y diciendo frases hondas con tal acierto, que parecen haber vivido en las entrañas y secretos de la historia y haber profundizado en los más recónditos senos de la filosofía antigua y moderna. Vemos (esto fuera de España) polítieos j diplomáticos que cambian con su buen gobierno ó su hábil diplomacia la suerte de un país, que engrandecen á su patria, que la redimen de la postración ó la salvan dé un desastre, y luego no aciertan á hablar veinte palabras de corrido en una asamblea. Y vemos (esto siempre en España) oradores y tribunos que cautivan con su elocuencia, destruyen con un discurso una institución, forman con lina teoría un partido y esculpen en una fraseun programa, y después andan á tropezones en el ministerio, caen á cada paso, suscitan una áiiicultad en cada acto y ocasionan con sus torpezas é ineptitud la miseria, la ruina, el aniquilamiento y la deshonra de su patria. Hay talentos especialistas para el chiste, que ven de una ojeada la cara ridicula de las cosas y hacen desternillar de risa con irigeniosidades, que imitan y falsifican profundidades de observación y de crítica, y cuando hablan seriamente desternillan también de risa, pero á su costa. Talentos de salón y sobremesa, que encantan con su amenidad en las frivolidades de la con ersación ligera, y se atontan en la formal. Talentos especialistas p a r a vestirse. Especialistas para acertar charadas y logogrifos, como si poseyeran una penetración agudísima, Especialistas para enamorar, para engañar mujeres; especialistas para la estafa y la falsificación, y hasta especialistas para la falsificación del talento; es decir, tontos que parecen listos. Todos estos talentos, sin exceptuar el de la estafa, aunque tenga sus justas quiebras y contrariedades, son indudablemente útiles y suelen regalar provechos ó glorias á sus felices poseedores. ¿Glorias ó provechos? Pues he ahí contenida en estas dos palabras ía clasificación general de los talentos humanos. Todos se reducen á dos: el talento práctico y el idealista; el de los despiertos y el de los soñadores; el útil y el brillante. Ambos arrancan de. una sola raíz del espíritu, pero al salir á lo exterior toman direcciones diversas y se dividen en, dos ramas: una que produce flores sin frutos, otra frutos sin flores El talento antiguo, el talento romántico se aplicó con preferencia al negocio espiritual, entendiéndose por espiritual no sólo el religioso de la vida eterna, y del destino y salvación de las almas,