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Estaba enamorado Pepe Morfeo de Mercedes, la esposa de Timoteo, que como era una chica buena y honrada no consintió que Tepe lograse nada. Era amigo de Tepe don Bruno Flores, modelo de perfectos murmuradores, y le dijo ayer tarde: uPepe, me han dicho que Timoteo, el martes, tuvo el capricho de ir á Jlranjuez de ocultis á comer fresa con una ciudadana joven y gruesa, no obstante sus costumbres meticulosas... ¡Para qué quiso Pepe saber más cosas! Aquella misma noche, como una bala y con una gran dosis de intención mala, se fué al Circo de Price, donde él sabía que se hallaba Mercedes con una tía, y así, en un intermedio, la habló al oído, procurando del lance sacar partido: -Sí, señora, un sujeto me ha revelado (porque otro que lo ha visto se lo ha contado) que en Jlranjuez, el martes, á Timoteo le vieron apearse del tren correo en compañía de una mujer preciosa, que no era, por las trazas, muy vergonzosa; que él la ofreció su brazo; que ella vestía traje azulado y rojo de fantasía y llevaba sombrero de piel muy tersa y zapatos con plumas... ó viceversa; que al jardín de la Isla se dirigieron y entre la espesa fronda se escabulleron, aspirando el perfume de hermosas flores y arrullados por mirlos y ruiseñores, y á la fonda se fueron y en una mesa estuvieron muy juntos comiendo fresa, fresa que ante los mimos que presenciab. se ponía más roja de lo que estaba... ¡Cese usted, por la Yirgen, en su relato! ¿Se merece el cariño de uslé el ingrato? No es que á mi me divierta, linda Mercedes, infernar matrimonios como el de ustedes, pero que usted lo sepa lo estimo justo... y su perdón espero por el disgusto. ¿Ha dicho usted disgusto? Bueno estaría que yo me disgustara! ¡Qué tontería! ¡Señora: eso es el colmo de la frescura... ó es que usted no le quiere, por mi ventura! -7 0, señor, no es que deje de ser celosa; es que aquella sin trazas de vergonzosa, á quien, en cumplimiento de una promesa llevó mi esposo el martes á comer fresa, era yo, y no me importa que se pregone. ¿E r a usted? ¡Jly, Mercedes! Usted perdone! Juan PEJ EZ ZÚmGA