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Quijotes y Sanchos en el teatro ELiPE PÉREZ, mi inseparable compañero, refiere en otro lugar de este númei o cómo, dónde y (g l i c u á n d o los famosos comediantes franceses Moliere y Barón representaron, respectivamente, á Sancho y á Don Quijote. Puede creerse que Moliere también hizo el papel del Hidalgo manclieg- o, recordando esta noticia que- se encuentra en el tomo I de Anecdotes dramatiqucs: París, 1775. tiDon Quijote, comedia representada por la compañía de Moliere, después de la vuelta de Barón. Moliere, contra su costumbre, representó bastante mal el principal papel de la obra; se h a obsei vado que los Quijotes y los Sanchos nunca han tenido buena fortuna en el teatro. Esto de la mala suerte refiérese, sin duda, al éxito artí, stico; que, en cuanto á la calidad de los intérpretes, Don Quijote y Sancho no han tenido generalmente por qué quejarse. Cómicos eminentes, cantantes ilustres, bailarines afamados, aficionados regios y aristocráticos, han tenido á gala en más de una ocasión vestir las mohosas armas del caballero andante ó el modesto sayo del rústico escudero. En una fiesta de corte, celebrada en P rancia á principios de 1700, se representó una ingeniosa mascarada de D. Quijote, en la que Mon, senor hacía el Sancho Panza. Este Monseñor era el delfín, hijo mayor de Luis XIV. Veinte años después, en fiesta análoga, se representó en el Salón de las TuUerías la pieza heroicómica en tres a c t o s y u n p r ó l o g o ¿a i locuras de Cardcm o, refundición hecha por el pintor Coypel, de la obra de Pichón, primer autor francés que en 1629 llevó al teatro la novela de Cervantes. En aquella representación tomó parte m u y principal Luis XV, le hien aimc. Lástima es que no se conserven noticias de los comediantes que representaron las dos primeras obras españolas en que el Quijole figuró en la escena: la comedia en tres actos y en verso del valenciano D. Guillen de Castro, Doit Quíxoie de la Mancha (1605 á 1610) y el entremés ó mojiganga, también en ver. so, del madrileño Francisco de Avila, Los invencihles hechos de Don Quijote de la Alancha (1617) Mayor lástima es que se haya perdido, ya dispuesto para darse á la estampa, el Don Quijote que escribió Calderón, y fué representado en el regio Salón del Retiro el martes de Carnaval de 1637; pero de esta obra queda algún dato para suponer que en ella haría el papel de Sancho, Cosme Pérez, el famosísimo Juan, Rana, gracioso de la conipañía de Pedro de la Rosa, que estrenó aquella obra de Calderón. El de Don Quijote, acaso lo hacía Bezon, gracioso de la compañía de Tomás Fernández, que con aquélla alternó durante todo el año en las fiestas del Retiro. Juntas ambas compañías, representaron en la noche de San Juan el entremés de Benavente, Ei Mago. Juan Rana y Bezon hacían dos alcaldes villanos y decían estos versos: CosiiB. Con un magro (mago) como V 03, en cada ciudad de España los alquileres de muías malparieran muchas maulas. de las leguas de la Mancha. ¿Haríase este entremés para alguna reprise de la comedia de Calderón, y haJOSÉ CALVO (D O N Q U I J O T E) Y M. 4 RIANO lfERN 4 NDEZ (S Í N C H O P A K Z Á) bría en ese dicho alusión á las andanEN EL QUIJOTE DE VENTUKA DE LA VEGA zas quijotescas teatrales de aquellos actores? Acaso el dicho no tenga más intención que la expresada en estas frases de üldonado haMadorr Yo no puedo entender sino que iba dormido el que contó las leguas de la Mancha, pues verdaderamente no hay legua que no tenga legua y media de otra parte. Viniendo á tiempos más recientes, en que las averiguaciones pueden ser más fáciles, nos encontramos con la zarzuela en dos actos de Valladares, Las bodas de Camocho, no impresa, aunque sí representada, á lo que parece, en 1776 ó 77, por las notas de reparto que constan en el ejemplar manuscrito q u e se conserva. Los papeles de Don Quijote y de Sancho corresponden á los graciosos Diego Coronado y Miguel Garrido, de la compañía de Manuel Martínez. Aquél era tan delgado, que su compañera la Guzmana le llamaba oUea, y según Cotarelo, tenía un cierto columpio que agradaba mucho al patio Garrido, príncipe de los graciosos de su tiempo, era muy bajo de estatura y obeso Ni buscados BEZOX. Y nos vengáramos todos