Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
I VISTA GENERA UEL TOBOSO, DESDE LA LAUÜNA momento le vemos cruzar, ágil como una cabra montes, por los vericuetos de la sierra. Es un rnozuelo pálido; su voz tiene extrañísimas modulaciones. Tiénenle por loco. ¿Quién sabe? ho cierto, lo indudable es que en aquellos riscos habita el misterio; que en aquellos lugares apartados de todo comercio humano, las grandes locuras anidan junto á los nidales de las águilas... Seguimos metiéndonos montaña adelante. P o r cienden mansos, frescos arroyos. En uno de ellos Quijote nos valga! vemos sentada en el suelo, trenzados los cabellos que le cubren lo más del ro vestida de hombre, con pantalones, según suelen tirlas mujeres labradoras y algunas pastoras de a líos lugares, y metidos en el agua los Blancos pi la propia, á la auténtica, á la legítima, á la herr, Dorotea, la enamorada vagabunda, la más pO (imagen femenina de la primera parte del libro ini tal. Dorotea inunda de perfume amoroso y campt las págmas en que la acción y el relato cervantin han acortesanado al entrar en escena los galanes damas, que sólo incidentalniente pueden hailars la venta. La Dorotea que hemos visto junto al an de Despeñaperros en 1905, es la encarnación más j de lo eterno femenino en la obra inmortal. Con el d recuerdo de Dorotea y del pastor loco, en quien mos visto renacer al sinventura Cárdenlo, torna al lugar de Don Quijote y entramos en la segii parte de sus aventuras. Y al volver, lo primero con que tropiezan núes OJOS es la casa de los Carrascos, donde vivía el ba t S a EXTERIOR DE LA CASA DE DULCINEA í 7 í wWrtw UNA CALLE DEL TOBOSO 11 er Sansón, el maligno y burlón espíritu de la segunda parte del Quijote, el primer esbozo del Mefistófeles goethiano. Es una casa fría, prosaica, sin adorno ni belleza alguna; podrá no ser la casa de Sansón, pero en una morada semejante n o s figuramos v e r al socarrón del bachiller discur r i e n d o con r e g o d e o egoísta sus burlas contra el hidalgo, á quien tiene por loco. Es una casa correcta, sobria, de líneas rectas, de pocas luces. Temamos siempre á los hombres que viven