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UN NUEVO DEPORTE V mm BOTADURA DE UN BAKCO AUTOMÓVIL AL SKNA I a última y más bella aplicación del automovilismo acaba de realizar maravillosas pruebas de velocidad en aguas de Monaco. Este invento francés, en concepto de personas entendidísimas en asuntos náuticos, está llamado á producir una revolución en la marina de guerra. Hará unos dos años se comenzaron á hacer ensayos de lanchas automóviles, y en ellos se conseguían marchas de 30 kilómetros por hora. El año pasado se llegó á los 42 kilómetros en el mismo tiempo; pero los resultados obtenidos en las últimas regatas verificadas en Monte- Cario superan á todo esto, pues se lia llegado á conseguir con barquitos de ocho á doce metros de longitud, velocidades de 60 kilómetros por hora, es decir, lo que hasta hoy no habían hecho en el mar más que velocísimos torpederos con máquinas en extremo complicadas de 8.000 caballos de fuerza. El príncipe de Monaco ha- sido uno de los más entusiastas propagandistas del nuevo invento, que ha comenzado por ser un deporte divertido y puede concluir por prestar grandes y útiles servicios. Personalidad muy saliente en el nuevo deporte es también la de la bella y resuelta dama francesa Madama Camille Du Gast, cuyo precioso barco Lo. Tw- quoise fué bendecido no hace muchos días en París por el canónigo monsieur Dumont, delegado para ello por el arzobispo Monseñor Le Kordez. Asistió á la ceremonia, como representante de LANZAMIENTO DE UNO DE LOS BARCOS DE LA FLOTILLA MERCEDES SU alteza el príncipe A l b e r t o de Monaco, padrino del barco, el conde Balny de Avricourt. Al mismo tiempo se lanzaron al Sena t r e s nuevos barquitos de la escuadrilla Mercedes, el Mercedes C. P. el MercedesAlercedes y el Mercedes Charley. rí! PX. aAl b Jvi ii2 í Vllf 5 éJ hj liiíiiiÉiiiF: EL H 0 HENL 03I E PRINCIPK DE EN SU BARCO AUTOMÓVIL Estos barciuitos, impulsados por motores de explosión, que ya e s t a b a n desacreditados para el automóvil terrestre, han conseguido las velocidades mencionadas. Claro está que aún quedan p o r resolver numerosos problemas para que la utilidad y el aprovechamiento náutico de los barcos h Si íCSS: LAS REGATAS DE AUTOMÓVILES EN 5I0 NTE- CARLO fe? automóviles q u e d e n plenamente demostradas, pero estas dificultades serán resueltas, sin duda, en b r e v e plazo. Eas fotografías que recibimos de Monaco nos parecen interesantísimas. En ellas se ve á los barquitos automóviles volar sobre la superficie délas aguas, dejando en pos una estela turbulentísima. iSi el automóvil terres- iré arrastra á los hombres á las mayores locuras, ¿qué no sucederá en el mar, donde parecen s u p r i m i d o s casi todos los ob, stáculos que en tierra se presentan? W. B. -Ki 1 te l H i 7; i g i ¡i; y, ¿í; í 9 EL BARCO AUTOMÓVIL LA R A P I E R E s Á TODA VELOCIDAD I.I ADAME D U GAST Y SU BARCO AUTOMÓVIL LA TURQUOISE MADAME DU GAST JUNTO A SU BARCO BENDICIÓN DEL BARCO AUTOMÓVIL D E MADAME DU GAST Fctoíraíías Hutin Tramnus v Chusseau Flaviens