Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
¿OXJIÉ IT E: S ISJLJ TlXO Alizo es un señor con íoda ¡a barba gris, aon un gabán de enfreíiempo, oolor de ceniza; con qiieuedos de oro, con ehisfera rciuaienie en ¡a que iieua media gasa, ss decir, lufa de ase que penniíe diuerfirse. Marzo se parece un poco en lo fisico al respetable 3 r. S 3- ranaisco Silvela, á quien esle adjsfioo no le gusfa lodaaía: pero sólo en lo físico, entendámosnos. 3 or lo demás, Marzo os un gran escépliao para unos, y un gran ecléctico para otros: ya eomprenderéis que ésto, en el fondo, es la misma cosa. Marzo pasea solo por el Siofiro á las dos de la tarde, cuando aún no hay nadie en el ¡Parque de Madrid. Zal oez para él si haya algo ó alguien perdido ó hallado en la espesura de un esquivo y solitario paseo. Si por casuslidad sale tarde de casa, Marzo no va al Sietiro, sino á la Moncha. Su, coche correcto, de obscura caja, eon ruedas de goma, tirado por caballos castaños que frotan mesurados sin ofender aon sus pateos al peatón, le sigue a distancia. Marzo ama los lugares apartados, las horas exquisitas, que no han sido cantadas por ningún poeta: los arboles seoos la enamoran más que los árboles frondosos, porque en cada árbol seco gusta una duloe remembranza juvenil a suave caricia del sol, filtrándose por entre los troncos desnudos, le halaga, pero no le disgusta el sutil y frío ambiente del Suadarrama: él es un señor de raza, á quien las temperaturas- materiales impresionan poco. Jlntes de anochecer. Marzo vuelve á la ciudad. (Quiere aprovechar bajo fechado esa hora indecisa, ¡a más sabrosa del día, en que aún no se encienden las luces en el salón: esa hora en que la voz femenina suena discreta en la penumbra de un gabinete, hablando de cosas aomplioadas, que el vulgo no sabe estimar. Jl esa hora. Marzo fiirtoa Envidiémosle. F N L. DIBUJO riE? A C A