Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
t í. -ir. U. EL GRAN GALEOTG De las anchas pupilas á los cercos salgan las almas, y sus castas luces en mi presencia mezclen sus reflejos, que yo veré, porque veré de. cei ca, si esos rayos de luz son luz ó ficego. Tú, Teodora, también... si ha de ser... va mos... ¡Venid... ¡los dos... ¡aún más! Hace caer ante él d Teodora los aproxima d la ficerza y les obliga d- mirarse Separdndose con un violento esfuerzo. ¡Ah, no! (Procura desasirse, pero D. Julián le sujeta. ¡No puedo! ¡Os amáis... os amáis... ¡claro lo he visto! ¡Tu vida! (A Ernestoi) ¡Sí! ¡Tu sangre! ¡Toda! (Sujetándole de rodillas. ¡Quieto! ¡Julián! (Conteiiie ndolei) ¿Tú le defiendes... ¿De defiendes? ¡Pero si no es por él, Por Dios! (A D. Severo) iSilencio! ¡Mal cimig O, mal hijo! (Sujetándoleásiispies. ¡Padre mío! ¡Desleal! ¡traidor! (Lo mismo. ¡No, padre! Voy el sello á ponerte de vil en la mejilla... hoy, con mi mano; pronto, con mi acero. (Con un resto de sitprevza ejiergia, se incorpora y le golpea en el rostro) DRAMA E K U N PRÓLOGO Y TRES ACTOS, D E D. J O S É ECHEGARAY ACTO T E R C E R O -ESCENA IX Pues bien, ¿qué quiere usted? ERN. ¿Qué quieres? TEOD. ¡Hechos JUMAN. Qué desea, Teodora? ¿Qué nos pide? ERN. ¡Yo no lo sé... ¿Qué hacer? ¿qué hacer, TEOD. Ernesto? JULIÁN. Que les ka seguido con miradafehril. ¡z h! ¿Delante de mí buscáis engaños... ¡Os concertáis, infames! ¡lo estoy viendo! ERN. ¡Por la fiebre ve usted, no por los ojos! TEOD. JULIÁN. ¡La fiebre, sí! ¡Como la fiebre es fuego, ERN. la venda consumió que ante la vista me pusisteis los dos, 3 al fin ya veo! ¿Y ahora ¿por qué os miráis... por qué, J U L I Á N traidores? ¿por qué brillan tus ojos? Habla, Ernesto. E R N No es el brillo del llanto. Ven, más cerca, J U L I Á N ERN. aún más... J (Le obliga d acercarse; le hace hajar la caheza y, U L I Á N TEOD. alfin viene d caer de rodillas ante e l. ¿Lo ves? ¡no es llanto! ¡si están secos! J U L I Á N TEOD. ERN. ¡Perdón, perdón... JULIÁN. ¡Pues si perdón me pides, SEY. JULIÁN. confiesas tu maldad! ERN. ¡No! es eso! JULIÁN. Pues cruzad ante mí vuestras miradas... ¡NO JULIÁN. ERN. ¡SÍ! ERN. JULIÁN. ERN. JULIÁN. VSEV. MERC. ¡Julián! ¡Señor! JULIÁN, (A Teodora y Erjiesto. ¿Acaso tenéis miedo? ¿NO OS amáis como hermanos? ¡Pues pro badlo!